La misma canción, otra vez. Estoy seguro de que es la misma, aunque tenga sutiles diferencias en la secuencia de notas y acordes y tal vez un matiz diferente en el tono. Sí, es la misma canción, una y otra vez, no se termina nunca, no vuelve a comenzar, solo continúa, con variaciones mínimas, como la eternidad, que parece siempre diferente a sí misma. Nacemos, crecemos, morimos, para otra vez nacer, crecer y volver a morir. La existencia es un bucle sin final. No hay botón de reinicio, no hay posibilidad de revisar lo que salió mal, no se puede volver a intentarlo, solo se puede seguir y seguir sin saber hasta dónde, o porqué. Mucho menos para qué.
El camino, la línea, sea recta, curva, espiral o torcida, en subida o en bajada, continúa y continuará. Volveremos a pasar por el mismo punto que al inicio y no nos daremos cuenta porque serán otros quienes lo hagan, una generación que no conoceremos, una que habrá olvidado todo lo que fue y creerá que todo es nuevo, que vale la pena intentar el fracaso y fracasar, por supuesto, para tener algo de lo que quejarse. That’s Life, dice la canción. Eso sí que queda, las canciones, las versiones repetidas una y otra vez de las mismas canciones, tan diferentes a sí mismas que han perdido su forma original, pero se vuelve a ellas, siempre, una y otra vez, sin dejar espacio para lo nuevo, para la creatividad. Un bucle sin final.
La salida está al inicio, no al final. La salida no es la muerte, la salida es no haber nacido, pero ya estamos en esto, es tarde para todo. Cuando el ciclo se termine volveremos a vernos en los mismos lugares, en los mismos fracasos, en los mismos no pudo ser que no podrán ser, y lo haremos todo otra vez sintiéndolo como si fuera la primera, porque el dolor no cambia, es siempre el mismo. Esto sí, lo tengo bien en claro.

13 comentarios:
Con la entrada 2276 festejamos los 18 años de Proyecto Azúcar.
Volvemos a leernos el primer fin de semana de marzo.
Saludos,
J.
pues.. felicidades y a esperar la 2277
a veces creo que he llegado tarde a todo, al menos a todo lo que merecía la pena....
Ánimo, que el tiempo pasa rápido ¡
Salut
Tal vez el éxito propio es el fracaso de alguien más.
Felicitaciones por los 18 años.
Saludos, colega demiurgo.
18 años??? Pues a celebrar por todo lo alto 🥂
Será que volvamos a empezar? Es un misterio.
Un gran abrazo y mi felicitación.
Uy a veces parece que la vida se repite. Te mando un beso.
Por eso siempre tropezamos en la misma piedra, José.
Salu2.
Feliz cumpleblog Jose!
Por muchos más relatos como este!
Chin chin!
Felices vacaciones!
Recordaré esta entrada cuando mi blog llegue a la mayoría de edad. :)
Pero no todo son fracasos. Hay algún éxito, como conservar la salud, una salud razonable claro.
Y además hay que tener en cuenta que si hubiéramos triunfado en aquello wue fracasamos, nada asegura wue lo subsiguiente no hubiera sido peor .
Abrazo y feliz cumpleaños
Es curioso que el Silmarillon de Tolkien (libro que no he leido, en realidad solo lei 3 paginas y lo deje a un lado) hable de el universo es creado con musica...
tocada por dios, los angeles y el diablo.
Exacto, todo es una eterna reanudación (de posibilidades y oportunidades) ... pero en constante evolución...
Felicidades por tus 18
La música así como los intérpretes del destino repiten historias y patrones
Saludos 💐☺️
Publicar un comentario