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viernes, 3 de marzo de 2017

Dialoguillos # 25

El diálogo de las dos mujeres estaba empezado, no sé muy bien de qué iba, lo importante es, claro, la sensación que generó escuchar sólo ese fragmento.
            —…Pero es así, no puede ser de otro modo —concluyó su parlamento la que parecía más enojada de las dos.
            —Claro, es lo mínimo que tiene un ser humano, un auto y una casa. Menos de eso nada —respondió su compañera.
            —Exactamente eso mismo fue lo que le dije yo —aseveró con fuerza, tajante, para finalizar el tema, la enojada.
        Y yo, que pago todos los meses el alquiler del departamento en el que vivo, y que viajo en transporte público porque mi sueldo no me permite mantener un automóvil me sentí, escuchándolas, un poco menos que de costumbre.

jueves, 2 de marzo de 2017

Dialoguillos # 24

La madre y el niño, pequeño, quizás unos cinco años, compartiendo el asiento del ómnibus (sí, paso mucho tiempo en transportes públicos).
            —Tengo hambre, mamá —dijo el pequeño.
            —Bueno, ya casi llegamos, en un ratito estamos en casa.
            —Sí, ya sé, pero tengo hambre ahora —continuó el niño—. ¿Sabes cuánto hambre tengo?
            —A ver… ¿Mucha? —siguió el juego la madre sin dejar de mirar por la ventanilla del vehículo.
            —¡Me comería un oso panda! Enterito, enterito —respondió el pequeño lamiéndose los dedos de la mano izquierda.
            —Bueno, pero acordate que están en peligro de extinción y que quedan pocos —dijo la madre mirando la pantalla de su celular.
        —Ah… —expresó su desazón el pequeño; claro que dicho sentimiento duró muy poco, el hambre, sin dudas, era más fuerte—, entonces, por las dudas de que se acaben, me como dos…

miércoles, 1 de marzo de 2017

Dialoguillos # 23

Final del curso anual, cuando solo restaba la evaluación de los contenidos brindados en el mismo.
            —Recuerden entonces que el lunes próximo será el examen —explicó nuevamente el docente.
            —¿El lunes? —preguntó uno de los estudiantes que quizá no hubiera escuchado los cuarenta minutos previos de explicación.
            —Si, como cada lunes de los últimos meses. Es venir y dar el examen únicamente, ya saben las consignas, y cómo deben preparar las mismas… —continuó el docente ates de volver a ser interrumpido
            —Pero me voy a perder el fin de semana estudiando —se sorprendió el mismo estudiante.      
               ¿Responder? ¿Para qué?

martes, 28 de febrero de 2017

Dialoguillos # 22

Una vez dentro del mismo tren del diálogo anterior. Alguien a mi espalda, un hombre (digamos):
             —¡Guau! ¡Qué ojazos! —ladrando e intentando mantener la compostura luego de ellos.
             —Gracias —susurró una voz femenina, de quien podía imaginar un rostro enrojecido por la vergüenza.
            —Es que uno nunca sabe lo que puede encontrarse en el transporte público —continuó él sin saber muy bien en verdad cómo hacerlo.
            —Ya te dije gracias, no insistas —sentenció la chica con voz un poco más firme.
           Quería reírme y todavía faltaba un largo trayecto hasta la estación siguiente.

lunes, 27 de febrero de 2017

Dialoguillos # 21

Mientras esperaba el tren, hace unos días, dos amigos que se creían los únicos seres vivos en el andén, hablaban a los gritos sobre supuestas penas de falsos amores.
—Te doy un consejo —dijo uno de ellos cortando al otro en la mitad de una de sus altisonantes frases.
—No, dejá, no hace falta —asesinó el diálogo el interrumpido.
Minutos después volvieron a hablar, a los gritos, como buen macho alfa argentino que no hace más que dudar de sí mismo. Pero esta vez hablaron sobre penas del fútbol, donde consejo alguno se necesita.

domingo, 12 de octubre de 2014

Dialoguillos # 20

—El mundo carece de sentido —dijo mientras miraba una entrega de premios internacionales a alguna cosa sin mucho interés.
            —¿Por qué? —tuve que preguntarle porque no comprendía a qué se estaba refiriendo con su expresión.
            —¿No es obvio? —respondió señalando la pantalla.
            —Ah, si, si, claro —asentí dándole otra vez la espalda una vez a la televisión.

sábado, 11 de octubre de 2014

Dialoguillos # 19

—El corazón posee sus ocultas razones —dijo el profesor de anatomía ansiando sonar poético—, mientras que, el cerebro, posee las suyas.
            Sonrió en general, a todos, a nadie.
            —Y yo que creía que el cerebro tenía neuronas y el corazón aurículas y ventrículos… —dije mirándolo muy serio, como siempre.
            La ironía flotó en el aire, huérfana de entendimiento.
            Las miradas de odio, en cambio, llegaron a destino.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Dialoguillos # 18

—…Una vez, le hice al amor, a un Drácula con tacones… —cantaba en voz baja, casi susurrando, en el colectivo atiborrado de personas, con los auriculares puestos pero sabiendo que los demás podíamos escucharlo.
            Vestía de traje, con una camisa rosa a la moda, anteojos negros de marca y un reloj que debería de valer lo mismo que mi casa con muebles y familiares incluidos.
            —¿Los redondos? —preguntó mi compañero ocasional de viaje poco versado en la música nacional.
            —No —respondí—, la versión erótica de Drácula en audiolibros…

martes, 7 de octubre de 2014

Dialoguillos # 17

En la sala del teatro había cinco personas, entre las que pude reconocer a la madre, la esposa y la hija del director de la obra, quien espiaba detrás del telón.
            —Estamos casi a sala llena —le dije con ironía.
            —Es fantástico —estaba tan exultante que, pensé, para qué contradecirlo.
            Además, en cualquier momento lo descubriría por sí mismo.
            O no.

lunes, 6 de octubre de 2014

Dialoguillos # 16

—Esto es exactamente inexacto —dijo el encargado de sistemas.
            —¿Y eso qué significa? —le pregunté—. Porque si es exacto no puede ser inexacto.
            —Significa que el error, lo inexacto, no podría estar mejor planteado, lo exacto. ¿Entiende? —preguntó iniciando el antivirus una vez más.
            Abrí la boca para decir algo, pero preferí callar.

lunes, 21 de abril de 2014

Dialoguillos # 15

—¿Leíste el libre En qué creen los que no creen?
—Por suerte, no.
—Bueno, deberías.
—¿Y?
—¿Y qué?
—¿En qué creen?

domingo, 20 de abril de 2014

Dialoguillos # 14

Caminando por San Telmo, en la parte turística.
—Disculpe, ¿usted sabe portugués? —me preguntó en perfecto español.
—Yes, of course —le respondí.
—…

sábado, 19 de abril de 2014

Dialoguillos # 13

En una reunión social donde los que sobrábamos éramos los hombres.
—Esta sociedad es demasiado machista —dijo una de ellas.
—Cierto, siempre se cae en los extremos —dijo otra.
—Por supuesto —intervine—, las cosas en su justa medida siempre se hacen bien.
Por alguna razón, dejaron de invitarme a sus reuniones (por suerte).

viernes, 18 de abril de 2014

Dialoguillos # 12

En el tren, rumbo al norte.
—(…) pero papá —insistía el nene por enésima vez—. ¿Estás seguro?
—Si.
—¿Cómo sabes? ¿Ya fuiste a ese lugar?
—No. Es la primera vez —respondía el sobrecargado de fastidio padre.
—Entonces no podes saber si el tren llega hasta la estación, si todavía no lo viste.
Suspiro del padre.
Sonrisa de mi parte.
Para mí tenía mucha lógica.

jueves, 17 de abril de 2014

Dialoguillos # 11

—Hay cosas que no se discuten —dijo el médico.
—¿Perón, la vieja y Gardel? —le pregunté.
Ni falta hizo su respuesta.


martes, 18 de diciembre de 2012

Dialoguillos # 10

—¿Te vas de vacaciones? —pregunta el dueño de la empresa.
  —Si, ya me toca —respondo.
  —¿Dónde vas a ir?
  —A Montevideo —vuelvo a responder.
  —Mira vos, che. Qué bien, linda ciudad —dice el jefe.
  —¿Conoces usted la ciudad? —pregunto intuyendo la respuesta.
  —No.
   Silencio stampa, una vez más.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Dialoguillos # 9

Medio diálogo escuchado en un colectivo atestado de gente, sintiendo un paraguas clavándoseme en la nalga, un perfume a sudor ajeno escarbándome la nariz y lo que creo son dos tetas contra el brazo.
  —Voy a cumplir todas tus fantasías —dice él.
  —No te preocupes —dice ella rechazando un torpe intento de abrazo.
  —¿Qué? ¿Por qué? —reclama él, con sus 14 años señalándose en un rostro cargado de acné.
  —Porque las fantasías son para chicas tontas, por eso —dice ella demostrando la falsa madurez de sus 12 ó 13 años.
  —Ah —es toda la respuesta de él.
   Miro para otro lado, así puedo reírme sin culpa.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Dialoguillos # 8

—¿Te vas de vacaciones? —pregunta el encargado de mi lugar de trabajo.
  —Si —respondo.
  —Qué bien ¿Dónde vas?
  —A Montevideo, Uruguay —vuelvo a responder.
  —Buenísimo —responde mostrándome su pulgar levantado en señal de aprobación.
  —¿Conoce la ciudad?
  —No. Nunca fui.
   Silencio stampa, otra vez.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Dialoguillos # 7

—¡No quiero ser un hombre póstumo! —imploró hincándose frente a mí, llorando y cubriendo su rostro, en parte, con las manos.
  —Está bien, no lo serás —dije.
  —¿En serio? —preguntó sonriendo.
  —Por supuesto, para ser un hombre póstumo, primero hay que haber vivido —dije gatillando varias veces.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Dialoguillos # 6

—¿Te vas de vacaciones? —pregunta el compañero de trabajo.
  —Si —respondo.
  —¡Qué bueno! ¿Dónde?
  —A Montevideo —vuelvo a responder.
  —¡Uh! ¡Buenísimo! ¡Es genial! —exclama lleno de éxtasis.
  —¿Conoces la ciudad?
  —No.
   Silencio stampa.