domingo, 4 de enero de 2026

La misma canción

La misma canción, otra vez. Estoy seguro de que es la misma, aunque tenga sutiles diferencias en la secuencia de notas y acordes y tal vez un matiz diferente en el tono. Sí, es la misma canción, una y otra vez, no se termina nunca, no vuelve a comenzar, solo continúa, con variaciones mínimas, como la eternidad, que parece siempre diferente a sí misma. Nacemos, crecemos, morimos, para otra vez nacer, crecer y volver a morir. La existencia es un bucle sin final. No hay botón de reinicio, no hay posibilidad de revisar lo que salió mal, no se puede volver a intentarlo, solo se puede seguir y seguir sin saber hasta dónde, o porqué. Mucho menos para qué.
    El camino, la línea, sea recta, curva, espiral o torcida, en subida o en bajada, continúa y continuará. Volveremos a pasar por el mismo punto que al inicio y no nos daremos cuenta porque serán otros quienes lo hagan, una generación que no conoceremos, una que habrá olvidado todo lo que fue y creerá que todo es nuevo, que vale la pena intentar el fracaso y fracasar, por supuesto, para tener algo de lo que quejarse. That’s Life, dice la canción. Eso sí que queda, las canciones, las versiones repetidas una y otra vez de las mismas canciones, tan diferentes a sí mismas que han perdido su forma original, pero se vuelve a ellas, siempre, una y otra vez, sin dejar espacio para lo nuevo, para la creatividad. Un bucle sin final.
    La salida está al inicio, no al final. La salida no es la muerte, la salida es no haber nacido, pero ya estamos en esto, es tarde para todo. Cuando el ciclo se termine volveremos a vernos en los mismos lugares, en los mismos fracasos, en los mismos no pudo ser que no podrán ser, y lo haremos todo otra vez sintiéndolo como si fuera la primera, porque el dolor no cambia, es siempre el mismo. Esto sí, lo tengo bien en claro.

24 comentarios:

José A. García dijo...

Con la entrada 2276 festejamos los 18 años de Proyecto Azúcar.

Volvemos a leernos el primer fin de semana de marzo.

Saludos,
J.

Beauséant dijo...

pues.. felicidades y a esperar la 2277

a veces creo que he llegado tarde a todo, al menos a todo lo que merecía la pena....

Tot Barcelona dijo...

Ánimo, que el tiempo pasa rápido ¡
Salut

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Tal vez el éxito propio es el fracaso de alguien más.

Felicitaciones por los 18 años.

Saludos, colega demiurgo.

Sara O. Durán dijo...

18 años??? Pues a celebrar por todo lo alto 🥂
Será que volvamos a empezar? Es un misterio.
Un gran abrazo y mi felicitación.

J.P. Alexander dijo...

Uy a veces parece que la vida se repite. Te mando un beso.

Dyhego dijo...

Por eso siempre tropezamos en la misma piedra, José.
Salu2.

lunaroja dijo...

Feliz cumpleblog Jose!
Por muchos más relatos como este!
Chin chin!
Felices vacaciones!

Cabrónidas dijo...

Recordaré esta entrada cuando mi blog llegue a la mayoría de edad. :)

Gabiliante dijo...

Pero no todo son fracasos. Hay algún éxito, como conservar la salud, una salud razonable claro.
Y además hay que tener en cuenta que si hubiéramos triunfado en aquello wue fracasamos, nada asegura wue lo subsiguiente no hubiera sido peor .
Abrazo y feliz cumpleaños

J.C. dijo...

Es curioso que el Silmarillon de Tolkien (libro que no he leido, en realidad solo lei 3 paginas y lo deje a un lado) hable de el universo es creado con musica...
tocada por dios, los angeles y el diablo.

carlos perrotti dijo...

Exacto, todo es una eterna reanudación (de posibilidades y oportunidades) ... pero en constante evolución...

lichazul dijo...

Felicidades por tus 18
La música así como los intérpretes del destino repiten historias y patrones

Saludos 💐☺️

Nuria de Espinosa dijo...

Sinceramente pienso que nacemos, crecemos, y morimos. Y ahí termina nuestro ciclo. Feliz cumpleaños. Un abrazo

Carlos augusto pereyra martinez dijo...

Tiene razón. La salida es no nacer
Pero como estar siempre y romper con el acto donde dice el filósofo que somos.
Un abrazo. Carlos

Frodo dijo...

Todo es cuestión de destildar el ícono de "Repetir en bucle" y ya.

Felices 18. Lo esperamos en su vuelta triunfal, luego de su gira por las provincias interiores de la China.

Abrazos, querido herr J.

Chafardero dijo...

Pues feliz aniversario y disfruta de las vacaciones

Aina Rotger Vives dijo...

Me ha gustado mucho leerte pero me has dejado muy inquieta con este relato que invita tanto a la reflexión y aboca a la nada. Qué ansiedad me ha creado, son de estas cuestiones que es mejor no plantearse. Voy a leer otro a ver si me olvido de la angustia que acabas de provocarme.

lanochedemedianoche dijo...

Hola José, creo que hay un tiempo que nos espera, creo que nacimos, y allí regresamos al lugar de donde salimos, creo en la eternidad, en Dios y sus maravillas. Aquí en este planeta tenemos el ejemplo, quien si no él pudo construirlo. Feliz Año 2026. FELICITACIOEN POR ESOS 18.
Abrazo

Maia dijo...

Los ciclos cambian, luego se repiten.
Enhorabuena por esos 18 años , también por el tiempo de descanso.
Saludos, J.

Hola, me llamo Julio David dijo...

José, 2276 entradas y 18 años de vida bloguera (mis respetos y felicitaciones). Y da para cuestionarte si, acaso, te has repetido después de tanto. Yo no sabría decirlo, pues no las he leído todas, apenas un canapé de todo tu banquete. Pero intuyo, como tú, que la esencia/consciencia es la misma, solo cambia de contextos y personajes que habitar. Va un abrazo.

Mara dijo...

Hola José, original post lleno de verdad. Tú lo has dicho "Un bucle"
Saludos.

Buscador dijo...

Cada día de cada minuto, lo cotidiano le acechaba. Era la misma canción de todos los días y eso le ahogaba mucho...La lluvia no cesaba, tampoco su estado de ánimo. Todos los días eran repetitivos con la misma canción que le afligía en su pecho con la angustia. Todos los días era imparables en su ritmo continuo ; indestructibles para encontrar un poco de oxígeno que le calmara de la rutina del día a día. La misma canción se repetía una y otra vez y eso le pesaba cuando sus fuerzas comenzaban a fallar.

La luz del día, la lluvia sin sol, la calle mojada y el camino al trabajo, era algo que le ahogaba y hasta lo desesperaba como si fuera la misma canción. Cada sonido, cada persona con la que se cruzaba, cada soledad, aumentaba el deseo de mandarlo todo a paseo. Entró en el ayuntamiento sin saludar a sus compañeros porque no los podía ni ver. Se sentó en su despacho, sacó un pequeño transistor con un hilo de volumen y su compañera se interesó por saber como estaba porque últimamente lo vía muy raro...Antes de responder, miro a la ventana y se echó a llorar porque la vida se le iba como la rutina donde nada sucede sólo, la misma canción de todos los días...

mariarosa dijo...

Felicitaciones por tus 18 años de bloguero. Volver a comenzar otros 18 años y comenzar otro circulo.
Abrazo.