Diario de un escritor que busca una reputación para poder ser menos que ella.
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miércoles, 4 de enero de 2023

No se gana sin antes haber perdido

Sucedió, sí, como se lo habían vaticinado y prefirió no escuchar creyendo que esa vez sería diferente cuando bien sabía que no lo sería, al menos no para él. Bajo aquel sol impiadoso, como lo es todo lo natural para con el hombre hacía décadas, el motor del auto cantó su nota final. Llevaba kilómetros fallando, avisando que si todo dependía de su única voluntad no llegarían mucho más lejos. Pero él, que apenas sabía conducir y no entendía nada de autos ni motores, no hizo oídos sordos, sino que ni siquiera fue capaz de comprender lo que escuchaba.
    Tuvo otras advertencias, claro. La última que recordaba en la estación de servicio del pueblo anterior. A unos… ¿Cuántos? ¿Doscientos? ¿Doscientos cincuenta kilómetros? Esa persona se lo advirtió y no tenía razones para hacerlo, pero lo hizo porque aún quedan quienes sencillamente que se preocupan por los demás.
    ―No llegará muy lejos, necesita descansar.
    ―Estoy bien, gracias ―respondió intentando sonreír―, quiero llegar cuanto antes.
    ―No lo digo por usted ―señaló el auto antes de agregar―, sino por él.
    Lo tomó como una ofensa personal, como se toma todo lo que nos dice un desconocido que sabe menos sobre nosotros que nosotros mismos, y se lanzó a la mayor velocidad que se atrevía sobre la ruta polvorienta hacia ese lugar indefinido en el oeste. Un círculo mal trazado en un mapa encontrado de casualidad, tal vez olvidado, tal vez descartado, era la única referencia que tenía. Un círculo, un nombre, un camino, un deseo. Ese sol que no dejaba de morder su nuca cada vez que asomaba la cabeza por fuera del auto no lo detendría.
    Solo que sí, al final, lo hizo, lo detuvo. Aunque no directamente.
    Descendió del automóvil y miró en las treinta y dos direcciones de la Rosa de los Vientos intentando ubicarse y tener la seguridad de que allí se encontraba, claramente, en medio de la nada. Estaba solo. Ni siquiera un árbol tan solitario como él, un álamo, un ombú, un fresno, el que fuera, crecía en medio de aquella tierra deshabitada. No había nada. El motor continuaba haciendo ruido enfriándose lentamente. Levantó el capó y miró esa caja rectangular de la que entraban o salían varios cables y mangueras. El humo brotaba desde varias de las uniones. Leyó las etiquetas en inglés, francés y español en el lado interno del capó, y luego lo cerró.
    Sabía tanto de autos, de motores, de relaciones interpersonales, como de todo lo demás.
    Volvió a mirar en la dirección en la que venía, luego en la dirección que llevaba. Cuanto vio le dio la certeza de que nadie pasaría por allí, ni en poco ni en mucho tiempo.
    ―La ruta de la muerte ―recordó con la voz de ella y con esa sonrisa con la que decía las cosas que le interesaban―. Y al final, el valle de la vida.
    ―Primero hay que morir para después vivir ―había dicho él.
    ―Y sí, no se gana sin antes haber perdido ―respondió antes de reír de esa manera en la que solo ella sabía hacerlo, no como un sonido hueco, como una mueca, sino con una risa que tenía más de real que de fingida. Era difícil de explicar, además, solo a ella se la había visto. Nadie antes, ni nadie después (aunque el después fue por demás breve), logró acercarse a ese tipo de risa.
    Guardó el mapa en uno de los bolsillos del jean doblándolo varias veces, mojó con un poco de agua el interior del sombrero antes de ponérselo en la cabeza, se colocó los lentes oscuros y con lo que quedaba de agua en la única botella que tenía en una mano y la urna en la otra comenzó a caminar en una dirección indefinida. Tal vez llegaría a algún sitio, ya sea el que buscaba o no. Tal vez algo pasara antes, no importaba. No entendía de autos, de motores ni de mapas, pero debía al menos intentar cumplir una de todas las promesas que había hecho. Después de todo, no se gana sin antes haber perdido.

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Inicio del Espacio Publicitario:

El día de hoy, 4 de enero de 2023 se cumplen 15 años del inicio de Proyecto Azúcar.

Espero que sepan disfrutar el momento (pero no, no sé cómo).

Fin del Espacio Publicitario.

30 comentarios:

José A. García dijo...

Lo dicho: 15 años de Proyecto Azúcar.

Y también... Nos volvemos a leer en la primera semana de marzo.

Saludos!
J.

Alfred dijo...

Está bien cumplir con lo prometido aunque el auto desfallezca.

Un saludo.

Mujer de Negro dijo...

Soy pesimista en su destino, pero internamente quiero pensar que habrá un final feliz, aunque no sé si ante ese panorama, mi primer pensamiento sea precisamente.
Enhorabuena por tus quince años, más, por la calidad de tus publicaciones.
Un placer, José
Abrazo

unjubilado dijo...

Siempre me han gustado los coches y solamente en dos ocasiones me dejó tirado un Seiscientos, en la primera ocasión, lo arreglé sobre la marcha con el cinturón que sujetaba mi pantalón, era la correa de ventilación.
La siguiente vez, me tocó hacer autostop 26 kilómetros para comprar unos repuestos, otros tantos kilómetros a la vuelta, era la bomba del agua que se había agarrotado, la cambié y al lado tenía una fuente, rellené el circuito de agua y seguí adelante.
Con los vehículos de la empresa tuve más contratiempos.
Saludos

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Un sólo detalle.
En lugar de "no hizo oídos sordos", iría mejor "no sólo hizo oídos sordos".
Por lo demás, el relato está bien. Y deja una intriga sobre la promesa.

Bien contado.
Hasta marzo, colega demiurgo.
Que tengas un gran año. Saludos.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Y felicitaciones por los 15 años de tu blog, con tan buen material narrativo.

Tot Barcelona dijo...

Esperemos un buen final.
Felicidades por tantos años de escritura, que no decaiga y que este año sea tan bueno como lo escrito en el pasado.
Salut

lunaroja dijo...

Feliz cumple blog!
Felices vacaciones!
Y ahora a lo que voy... tu relato nos abre a la esperanza de un final feliz o si nos dejamos llevar por lo evidente, sea lo contrario.

Un saludo!

J.P. Alexander dijo...

Feliz aniversario de tu blog. Me gusto tu relato aunque ganemos siempre perdemos algo en el proceso. Te mando un beso.

Cabrónidas dijo...

Enhorabuena por quince años de blog. Todo un ejemplo de perseverancia, seguro que acompañada de cierta disciplina. En cuanto a la narración, al menos lo intenta y, en última instancia, de perdidos al río.

Jose Casagrande dijo...

15 años?, vaya pasa el tiempo rapido, creo que es algo muy dificil de encontrar hoy en dia, porque muy pocos se dedican a escribir. Mis Felicitaciones.

Ahora bien creo que el deseo de cumplir una promesa movio la voluntad del caballero, una promesa hecha a una dama, que es bastante meritorio.

Aunque me temo que el modo de cumplir esa promesa no fue planeada .... concienzudamente..... yo diria que el caballero se metio en una situacion muy dificil

Etienne dijo...

El auto es el medio, lo mismo que a continuación son las piernas., para cumplir lo prometido. Lo demás no es importante. Es lo que me produce empatía con este personaje, empecinado en hacer algo diferente con su vida de perdedor aunque se le vaya la vida en eso. Me parece que se conoce mucho más de lo que aparenta, un mediocre que no ha logrado nada, que ha perdido un par de cosas que le importaban y ahora llega el momento de hacer "all in", a todo o nada, versión vida real.
Aunque si logra sobrevivir, el mundo no se habrá enterado y él seguirá siendo para los demás un tonto que no sabe nada.
Abrazo y buen comienzo de año, felicitaciones por la longevidad del espacio virtual, vamos por otros tantos!!
Salut!

Luiz Gomes dijo...

Parabéns pelo seu excelente texto meu querido amigo José. Bom final de semana e aproveito para desejar um feliz ano novo.

gla. dijo...

Esperemos que lo logre
Feliz vacaciones
Un abrazo

Tinta en las olas dijo...

Las promesas hay que cumplirlas, y a él no lo pararía nada. Un abrazo.

Beauséant dijo...

Siempre se llega a alguna parte si se camina lo suficiente... la mayoría de las veces se llega a la muerte, eso sí.

Chafardero dijo...

Se te dan bien los relatos de viajes, aunque sean a ninguna parte.
Felicidades por tus quince años al pie del cañón.

Ginebra dijo...

Cierto, generalmente no se gana sin antes haber perdido. Por eso la victoria sabe tan bien, porque se ha probado la derrota.
Feliz cumple bloguero y a seguir con esta estupenda bitácora.
Saludos

Doctor Krapp dijo...

"Perdimos como siempre, jugamos como nunca" que decía tu paisano Alfredo Di Stefano.
Lo importante es intentarlo.
Saludos

La utopía de Irma dijo...

Feliz cumpleblog, está claro que si no se intenta no se consigue.

Abrazote utópico.-

BEATRIZ dijo...

Feliz cumple bló. Yo ni llevo record de la edad de los míos, con la pena. Pero qué bien que tengas presente esas fechas.
¿Marzo? unas largas vacaciones, bien merecidas.
Saludos, hasta la vista.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

La urna, clave en el relato y las peripecias del camino. Un abrazo. Carlos

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Bueno, y felicitaciones por no desistir de este blog. A mi se perdió la cuenta del mío. Un abrazo. Carlos

Frodo dijo...

Excelente relato.
Así se festejan los 15.

Nos leemos luego
Abrazos, diabólico herr J

Manuela Fernández dijo...

Enhorabuena por los 15 años de blog, 16 va a cumplir el mío, ¿podría decirse que nuestros blogs nos hacen mayores?
En tu caso son 15 años de buena literatura.
SAludos.

vodka dijo...

COINCIDO EN QUE LOS EXPERIMENTOS NO SON FALLIDOS Y TE ABRAZO POR LOS 15

lanochedemedianoche dijo...

Siempre hay que cumplir con la promesa, quizás llegó, quizás nunca.
Abrazo

Guillermo Castillo dijo...

Congratulaciones por tan encomiable labor literario a través de este medio. Un abrazo.

BEATRIZ dijo...

Feliz cumpleañero. También mi sobrina cumplió 15 años y le hicieron un fiestón. Que siga la fiesta aquí.
A veces uno se niega la realidad con la esperanza de que ésta sea distinta. Buen relato, José. Sigue escribiendo.

Saludos.

Mara dijo...


Feliz cumpleaños por el blog.
Bueno, alguna vez he pasado por averías en esos lugares en que trabajábamos las maestras. Pensaba: No pasará ni un alma, para echarme una mano y... pasaba.
Espero que el viaje a pie encuentre un final feliz.
Saludos.