Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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domingo, 24 de febrero de 2019

Y un mundo a tus pies


En el inicio fueron los pies.
            Resulta difícil de creer porque, en general, nadie les presta la debida atención: pero así fue. A partir de nuestra ignorancia, se gestó su traición y, quizá, cuanto sucedió no haya sido más que su venganza.
            Nos mirábamos desde una distancia tal que el universo entero podría haber pasado entre nosotros y aún sobraría espacio. El resto de la gente parecía divertirse sin más, sin preocupaciones, sin límites, sin que nada ensombreciera sus pensamientos. En mi caso, porque aún no sabía lo que estarías pensando, me sentía fuera de lugar; sólo pensaba en irme cuando levanté la vista y te vi.
            Fue cuando comenzó la traición.
            Antes de que pudiera percatarme me encontré en medio del salón avanzando, como quien no quiere la cosa, en tu dirección. Pero, al volver a mirar, ya no estabas allí. Tus pies te habían traicionado como hicieran los míos.
Nos encontramos, finalmente, en medio de la pista.
—¿Bailas? —preguntamos al unísono.
En ese momento, aunque lo hubiera intentado, y no fue así, el universo habría sido incapaz de separarnos. Le permitimos, en cambio, que nos rodeara lentamente hasta quedar, al menos por unos instantes, en su centro.



14 comentarios:

José A. García dijo...

Dicen que, la traición, cuanto más inesperada, peor se siente.

Saludos,

J.

Cayetano Gea dijo...

Pies, para qué os quiero. Que se dice pronto.
Saludos.

gla. dijo...

Si la traición es inesperada duele mas
Si estás esperando el impacto es menos doloroso
Abrazos

Ginebra dijo...

Es cierto, los pies son los grandes olvidados, y miran que tienen una función importante como es posibilitar la danza:). Saludos

ოᕱᏒᎥꂅ dijo...

Yo discrepo de ti, creo que los pies son un fetiche maravilloso...
Besos

Guillermo Castillo dijo...

A la manera de Count Basie: Hasta que nos volvamos a juntar, sigan escuchando y haciendo mover los pies.

Saludos.

unjubilado dijo...

Para mi, no son olvidados, ya que cuando trato de bailar lo que mejor se hacer, es pisar los pies de mi pareja.
Saludos

Manuela Fernández dijo...

Una confabulación en toda regla.

Ulisses de Carvalho dijo...

Muchas cosas son relativas, la traición es una de ellas. Pero, como dijiste, cuanto más inesperada, peor se siente.

Abrazos.

DULCINEA DEL ATLANTICO dijo...

Nunca se sabe por donde va a comenzar una traición y en este caso los pies fueron los causantes . Pero antes supieron disfrutar con el baile.
Saludos Jose
Puri

Maria Rosa dijo...


No te traicionaron, te llevaron a donde debías ir.

mariarosa

Doctor Krapp dijo...

Hay formas de traición que suenan muy bellas.

lunaroja dijo...

Ay, es imposible traicionar al sentimiento primero! La razón,puede intentarlo,pero mirá, al final,cayeron inefablemente.

Un abrazo!

José A. García dijo...

Gracias por todos sus comentarios.
No me canso de repetirlo, son lo que vuelven interesante a Proyecto Azúcar, sin lugar a dudas.

Nos leemos!

J.