Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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domingo, 25 de marzo de 2018

Roble (Parte de la historia)

Irguiéndose en medio de la propiedad, un inmenso roble sobresalía por sobre el resto de los árboles que le rodeaban, así como de las pocas y derruidas construcciones que perduraban de otras épocas. En las últimas décadas nadie había visitado la región, se decía que había problemas de papeles, de herencias, de impuestos, de faldas, que impedían decidir qué hacer con aquel lugar. Pero, claro, para cualquier tipo de problema siempre existe la cantidad de dinero adecuada que lo soluciona.
            Las máquinas de demolición, las hormigoneras y las excavadoras llegaron por la mañana; el transporte con los obreros lo hizo cerca del mediodía. El nuevo dueño llegó por la tarde en su automóvil sport último modelo; arrasando con la hierba y sin preocuparse por si aplastaba alguna flor a su paso.
            Desde el pueblo cercano, la comisión de historia regional se acercó para conocer lo que aquella persona se proponía.
            Se dice que la comisión fue recibida en medio del parque, que aquel hombre no los invitó a pasar al interior de la casona, que los obreros habían comenzado a demoler; ni les ofreció, siquiera, un café aguado. Nada. Los miró con desprecio, sin comprender si aquellas ropas medievales que llevaban eran parte de algún juego o se vestían así por su trabajo. Escupió al suelo luego de escuchar quiénes eran y espetó:
            —¿Qué es lo que quieren?
            —Nos preocupa lo que vaya a hacer usted con la finca. Es histórica, parte de las primeras fundaciones del pueblo —dijo quien parecía dirigir al grupo.
            —¿Qué pueblo? ¿Esas ruinas que están cerca del río? Todo esto es mi propiedad ahora —respondió el recién llegado con las palabras cargadas de soberbia.
—Tan sólo queremos asegurarnos que se respete el roble de la fundación —dijo uno de los miembros de la comisión.
            —¿Qué cosa? —preguntó sin quitar la mirada de la pantalla de su celular.
            —Aquel árbol de allí —acotó otro de los presentes, asegurándose que el recién llegado prestara atención en la dirección correcta.
            —-Ah, ¿si? ¿Y por qué? ¿Es importante?
            —Tiene mucho valor —dijo el que hablara primero, agregando rápidamente al ver el brillo que sus palabras despertaran en los ojos del recién llegado—, simbólicamente hablando, claro. Usted entenderá, el pueblo se fundó aquí porque el roble indicaba que era un terreno propicio para ello. Su presencia es señal de la riqueza de estas tierras, los beneficios de su presencia no tienen igual. Las tradiciones del lugar hablan de sus poderes curativos, y otras cuestiones, que, claro, en la actualidad sabemos que no son por completo reales. Pero no por ello disminuye su importancia. ¿Comprende?
            —Es un árbol —dijo el nuevo dueño—, no es inteligente en sí mismo, no decide nada por su cuenta. Si el pueblo del que ustedes hablan se instaló aquí, habrá sido por el río, o porque el bosque llegara hasta aquí antes. Dicen ser la comisión de historia, busquen información valedera, no vengan con fantasías.
            —No dijimos que fuera un árbol mágico —dijo el más joven del grupo.
            —Pero de seguro tenían pensado decirlo en el caso de que fallara su plan para convencerme de que deje todo tal como está. Pues lo siento, construiré el centro comercial más grande de la región, con vista al río desde el patio de comidas, y un estacionamiento tan amplio que no sólo ese roble, sino todos los árboles que están más atrás también serán talados, uno por uno. Ni siquiera dejaré en pie las ruinas.
            —¡Es inaudito! —gritaron varios de los del grupo con fingida afectación.
            —Al contrario, atraerá el comercio, todos querrán venir a visitarlo. Deberían pensar que soy yo quien les hace un bien, no ese maldito árbol. Ya vendrán después a agradecérmelo…
            Se volvió sin darles posibilidad de réplica; a los gritos y con señas desde lejos indicó que cortaran los árboles comenzando, precisamente, por el roble que pretendían defender.
—Sin dudas que lo haremos —dijo el primero que hablara en medio de las demostraciones de alegría y satisfacción de los otros miembros de la comisión de historia regional.

Comenzaron a desvanecerse poco a poco, en medo de los últimos rayos del sol del atardecer y la lluvia de hojas que se desprendían de las ramas más altas, a medida que las motosierras atravesaban el grueso tronco del roble.


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Inicio del espacio publicitario.
Quería informarles que han publicado una entrevista, junto con uno de mis cuentos (más largo de lo habitual), en el portal literario Tren Insomne. Si, los encontré medio dormidos y acabaron aceptando mi presencia entre ellos.
En este enlace pueden ver ambas cosas, tanto la entrevista como el cuento - Aquí -
Para aquellos que les interesan las redes sociales, tenemos también el perfil de facebooktwitter  e instagram
Fin del espacio publicitario - Gracias
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14 comentarios:

José A. García dijo...

¿La muerte nos hará libre?
¿Dónde está escrita cosa semejante?

Nos leemos,

J.

jfbmurcia dijo...

Enhorabuena por esos logros, sin duda, bien merecidos. Me encantan los árboles, especialmente todos los del género Quercus. Saludos.

RECOMENZAR dijo...

Con lo linda que es la vida
¿Quién piensa en la muerte?
Sacate una foto sonriendo
y ponela en tu blog
Quizás alguien se enamore de vos....

Ningun Records dijo...

Va a llegar el momento que las plantas tendran su revancha, como en tu cuento.

Mara dijo...


Los árboles gritan y no les escuchamos, algún día será demasiado tarde.
¡Enhorabuena! Y el futuro "Escribiendo. Tal vez solamente para mí, pero escribiendo". Que no sea solamente para ti. Saludos y buena Santa Semana.

lunaroja dijo...

Hay una hermosa película donde se refleja también lo que narras en tu relato. Realmente una realidad que muchos desearíamos no ver. Como lentamente se va deteriorando el planeta en pos de intereses totalmente ajenos a la vida.
Precioso relato.

Maria Rosa dijo...


Perdón José, pero no entiendo el final sera que hoy se han dormido mis neuronas, pero destruyen el árbol... los que vinieron a hablar con el empresario, la Comisión de Historia Regional, se retiran sonrientes...? ¿Por qué no se van enojados al menos...?

No capto el tema...

mariarosa

Maria Rosa dijo...


He leído tu cuento "Enemigos del hombre" es un cuentazo, felicitaciones. Muy bueno el reportaje. Me gustó lo de "Escribo por catarsis"... somo varios.

mariarosa

Dyhego dijo...

Triste final.
Salu2.

Frodo dijo...

Me gustó mucho Roble, me gustó incluso más algunas de tus respuestas en la entrevista (como eso de leer mucho para saber lo que uno NO desea escribir), pero todavía más que eso me gustó el cuento que publicaron ellos, me recuerda a las historias de la selva de Quiroga, persecuciones y desesperación en un paisaje repleto de elementos y sorpresas.

Por otro lado ¡ya tenemos tu identikit!.

Ah, y te dejo una canción que me gusta mucho y pega con tu cuento
https://www.youtube.com/watch?v=JvVGCYELHlY

Abrazo!

taty dijo...

El cuento presenta una perspectiva diferente que va en contra de nuestro instinto de atarnos a la vida y todo lo que la representa: ¿por cuánto tiempo queremos y nos es legítimo permanecer aquí?

Saludos.

ოᕱᏒᎥꂅ dijo...

me he quedado con un mal gusto en tu cuento, o quizá esté inconcluso...
me jode que no se respete lo que para los del lugar es "sagrado".... has de acabar la historia!!!!
besos.

José A. García dijo...

Bien, teniendo en cuenta los comentarios que fueron dejando, revisé el texto con la intención de hacerlo más explícito y, al mismo tiempo, que se comprendiera un poco mejor hacia dónde quería ir.

Espero que esta vez sí se comprenda.

Gracias por las lecturas y comentarios.

Saludos y Suerte!

J.

Enca Gálvez dijo...

Como amante de la naturaleza, que soy, leerte no me ha dejado indiferente y decirte que me encantó leerte. La naturaleza es vida y todos estamos obligados a cuidarla, pero por desgracia a veces hay muchos intereses en juego...Por todo ello es bueno que se escriba sobre ello, aunque sea a través de un cuento, mis felicitaciones amigo!.Yo hace tiempo, también escribí un post titulado: "los árboles también llora..." Te lo comento por si te apetece leerlo.
Un abrazo, buen fin de semana!