Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
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Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

jueves, 15 de octubre de 2015

Las aventuras intergalácticas de los sobres de ketchup caducos

Capítulo 21 – De las cuestiones nunca antes mencionadas


—En nuestros diálogos, hay palabras que nunca fueron pronunciadas, expresiones repetidas y cuestiones que ni tú ni yo queremos tocar —dijo el ketchup de abril abriendo el diálogo como tantas veces lo hiciera antes.
            —Algunas cuestiones ni siquiera merecen la pena —respondió el ketchup caducado de algún mes de octubre.
            —Disiento con ello —dijo el ketchup de abril.
            —¿Por qué?
            —Porque aún las cosas más pequeñas, inútiles o ridículas merecen ser tenidas en cuenta y ser discutidas en consecuencia.
            —Eso sería una pérdida de tiempo —respondió el ketchup de algún octubre que supo ser revolucionario.
            —¿Quién lo dice? ¿Quién lo ha establecido de ese modo? —preguntó el ketchup de abril.
            —Quizá lo diga en algún sitio, pero es lo que han demostrado tantas conversaciones contigo. Ciertas cuestiones poseen mayor relevancia que otras.
            —Pero esa relevancia no depende más que de nosotros mismos —dijo el ketchup caducado en algún otoñal mes de abril.
            —Es posible que así sea —concedió el ketchup de octubre.
            —En ese caso, quiero que discutamos otras cuestiones que no hayan sido tratadas con anterioridad.
            —Dame un ejemplo, ¿de qué te gustaría hablar hoy?
            El ketchup de abril guardó silencio, girando uno en torno del otro, a la deriva de las fuerzas gravitacionales de planetas y estrellas cercanas y no tanto, lugares nunca antes visitados por inteligencia alguna. El silencio era cuanto reinaba entre ellos.
            —¿Y bien? —preguntó el ketchup caducado en octubre fastidiado por las constantes interrupciones a su introspección.
            —Es que, ahora mismo, no se me ocurre nada —respondió el ketchup de abril.
            —Lo dicho —dijo el ketchup de octubre con enojo—, pensar en otras cuestiones es una pérdida de tiempo.
            Refutación alguna le fue posible al ketchup de abril que aún continuaba pensando.

4 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Me suele pasar lo que la Ketchup de abril. No ocurrirseme nada cuando tengo la oportunidad de decirlo.

Martha Barnes dijo...

!Qué imaginación!!!!Me reí mucho ,porque con mi mente de historietista ,los vi como personajes reales !!! un beso Martha

Boris Estebitan dijo...

Todas las cosas pequeñas merecen ser tomadas en cuenta, saludos.

la MaLquEridA dijo...

Me acuerdo que vine aquí por primera vez cuando posteaste algo de los ketchup. ¿Cómo se te pudo ocurrir darle voz a esas cosas tan sin embargo?


Un saludo