Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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domingo, 19 de julio de 2015

Año Dieciséis, Semana Uno

Todavía no sé muy bien cómo sucedió. Recuerdo que, cuando comencé, podía hacerlo todos los días, casi sin excepción. Con tan sólo proponérmelo, allí estaba otra vez, listo, siempre preparado. Luego, el tiempo hizo mella, las responsabilidades se multiplicaron vertiginosamente y nada era como lo fue al principio. No me malinterpreten, el amor se mantiene intacto; pero el reloj subjetivamente corre cada vez más rápido, tanto es así que, cuando me percato, tengo que aceptar la fecha con la que me encuentro en el calendario sabiendo que en ella no existe posibilidad de error.
            Hace cerca de dos años escribí mi último cuento. Luego nada. Sólo minirelatos para mantener vivo el blog, por ustedes, que aún creen que alguien sin la menor formación en “letras” puede dedicarse a la escritura. Me entretengo, cuando el trabajo me lo permite, revisando, corrigiendo, ampliando, descartando, textos que, en promedio, tienen más de diez años. Muchas veces encuentro textos que hoy desconozco como propios, ni comprendo el por qué de su escritura; me sorprendo a mí mismo, pero una sorpresa que poco tiene de agradable, que poco tiene de satisfacción.
            La primera entrada de éste blog fue el 4 de enero del 2008, y decía:

Primer día en la red

Hola.
Este es el inicio del que será uno de los mejores y más visitados blog de los futuros tiempos (Más adelante les contaré de donde sale el nombre y otras cosas menos interesantes).
Quiero aclarar lo siguiente: me dedico a escribir, no diseño ni dibujo, por lo que sólo encontrarán palabras y más palabras, y ocasionales trabajos de algún amigo dibujante.
Como presentación ya está todo dicho, en la próxima entrada ya aparecerán textos, comentarios, noticias, inventos, y demás cosas que puedan crearse utilizando algo tan simple como las palabras (las faltas de ortografía y cosas similares se las endilgaré al teclado y no a mi falta de lenguaje).
Disfruten.

Cosas, todas, que aún sostengo. Esto quiere decir que, o bien no aprendí nada, o bien, y mirándolo desde un inexistente y positivo ángulo, mantengo intactas mis convicciones (las cuales, por otro lado, no aparecen mencionadas en el texto). Pero sé que, en verdad, no se trata de la segunda opción.
            Pasé toda la semana intentando escribir, pero nada salió de mi pluma, ni siquiera utilizo una pluma (quizás eso sea parte del problema). Proyecto Azúcar continúa, ¿hasta cuándo? Desconozco esa respuesta, pero tengo pautado un encuentro para ésta semana con una charlatana que tira unas cartas de póker viejas y desdibujadas que tal vez pueda darme una respuesta. Aunque, en verdad, lo dudo, es sólo para ver cómo se esfuerza esa mujer en dar una respuesta a una cuestión que a ella no le interesa ni le afecta en lo más mínimo y que a mí me quita toda posibilidad de otro pensamiento.
            Hasta la próxima semana.

12 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Pero me gustan tus microcuentos.
Y no voy a permitir que un colega demiurgo caiga en el desanimo.
Tenés que seguir escribiendo y tenés que seguir con el blog.
Si necesitas, podes tomar ideas de mi blog.
Saludos.

José A. García dijo...

Gracias Demiurgo, pero es falta de tiempo más que nada...

Si lo tuviera sería diferente.

Hablamos (o nos leemos)

J.

Maria Rosa dijo...


Puede que las muchas preocupaciones nos quiten la imaginación y nos cueste crear historias.
Estoy pasando por un ciclo parecido, mis actuales publicaciones tienen algunos años y como tú, corrijo, amplio y publico.
Leyendo tu primer texto, te felicito, te mantienes en la idea motora del primer número. Creo que eso es bueno.

mariarosa

la MaLquEridA dijo...

Has evolucionado, eso pasa.

BEATRIZ dijo...

La falta de tiempo es la maldicion de que los blogs por falta de lectores, esten cerrando. Me alegra que sigas abierto. Somos pocos los que seguimos con las convicciones del principio, quiza el tiron que necesitamos es hacer tiempo, o tomar bebidas energeticas, que con tantas ocupaciones muchas veces los pocos minutos que quedan, yo me encuentro desinflada de energia, lo cual como es natural, impide a la imaginacion explayarse con libertad y desfachatez.

Nos leemos.

Ningun Records dijo...

No soy escritor asi que mucho no puedo aconsejar, pero dale, segui que estan buenos tus mini-cuentos y reflexiones.

Ripley dijo...

yo también empecé mi blog en el 2008 pero vamos viviendo y evolucionando y eso nos va cambiando al igual que nos va cambiando la vida por los años y las vivencias acumuladas. seguir adelante es una obligación

Boris Estebitan dijo...

Todos evolucionamos, yo empece escribiendo cosas rebeldes y ahora escribo otro tipo de cosas. Me encanta lo que escribes, siempre es genial visitarte.

gla. dijo...

A veces el cambio o la evolución lo que sea pasa
Solo tenemos que esperar...nacerás de nuevo
Abrazos

serafin p g dijo...

qué puedo decir yo, que estoy mas colgado que vos en esto del blogueo..., por ahí son momentos de recambio, de dejar que algunas cosas se agoten y otras surjan más acorde al presente, a esta nueva persona que somos todos los días.

la narrativa está en tu escencia, puede que mute pero no desaparacer.

José A. García dijo...

Gracias por sus lecturas, visitas y comentarios. Blogger me dice que pasaron por aquí 25 personas, pero sólo 9 decidieron dejar una huella de su paso. Veo que al resto sigue sin interesarle lo que escriba; quizás algún día lo haga. Sólo espero que no sea demasiado tarde cuando así sea.

Saludos

J.

P MPilaR dijo...

en el paroxismo de mi imaginación
ideé, sin éxito, un día que contuviera 26, ni una menos, horas.
así resultó, a la larga, que mis blog siempre maltrechos adolecían de
cortos...
oh, el tiempo, tiempo, tiempo protagonista!!!

abrazo