Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
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Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

jueves, 16 de octubre de 2014

Traje de adán

Aquel hombre, en su traje de adán, miraba, sin ver realmente, los restos de las últimas hogueras. Los recolados que alumbraban la ciudad en ruinas mientras se ocultaba el sol.
            Presentía la cercanía del frío, la brisa acariciaba su piel y la lluvia que algún día llegaría a dar cuenta de lo que allí había ocurrido.
            Ahora mismo, sin embargo, mientras el crepúsculo avanzaba, su preocupación se encontraba en otro lugar. Con el estómago saciado y su cuerpo anhelando compañía, emprendió el camino.
            De alguna manera intuía que, en el inmenso y ancho mundo que se abría ante él, encontraría a una mujer en su traje de eva y que ambos se fundirían en un abrazo sin final.
            Pero, aquel mundo era tan amplio y oscuro por las noches… allí, lejos de las brasas de la última ciudad.
            Tan, tan amplio…

4 comentarios:

José A. García dijo...

Quizá, si es que tiene algo de suerte, termine por encontrar algo.

Y, tal vez, pero sólo tal vez, en esa segunda oportunidad de la especie, no arruinemos nuevamente el mundo.

Saludos

J.

taty dijo...

Brasas, brazas, abrazos y otros cantares.

Te darás cuenta de que ahora toca la versión de Eva, eh?

Lo del Apocalipsis será el final de la trilogía.

Saludos.

José A. García dijo...

Gracias, Taty, te sorprendería ver la cantidad de veces que cometo el mismo error...

Saludos

J.

Frodo dijo...

No sabía de esta etiqueta. Interesante además lo resumido de tus entradas con respecto a lo que nos tenés acostumbrado.
Podrías diseñar otros Finales del mundo ¿no?

Abrazo