Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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jueves, 10 de abril de 2014

Judy Garland no sabía mentir

La portada del libro resultaba sugestiva sólo si conocías a la persona de la fotografía, de otro modo pasaría desapercibida en la vorágine de papel que lo rodeaba. Al menos para mí, aquello era un misterio, pues creía conocer todo lo escrito (o la gran mayoría). Pero aquel libro, que se encargaba de demostrar mi ignorancia, me molestaba, mucho, sobremanera. Empecé a odiarlo antes de pagarlo en efectivo en la caja.
            Judy Garland no sabía mentir era el título; la fotografía de Rita Hayworth, provocativa como cuando joven, resaltaba en la portada. El nombre del autor, escrito en caracteres cirílicos, me era indescifrable. Misterio sobre misterio sobre misterio.
            El vendedor, recomendándomelo con palabras de alabanza y superlativos, logró quebrar mi resistencia. Amaba a esa chica, en serio, Judy era mi actriz favorita del milenio pasado. Rita quizá no tanto, pero, llegado el caso, podía mirarla con buenos ojos si su fotografía explicaba algo del libro cerrado en su bolsa de nylon para que la gente evitara manosearlo.
            Un detalle no menor, ya que el libro sobado por infinidad de manos carece del valor de una copia del mismo en su envoltorio original.
            El vendedor parecía un fanático más del cine de épocas remotas, tanto que aun después de salir del tugurio de los mercaderes continuaba oyendo su voz.
            Cuando llegué a mi hogar, descubrí que el título era fiel a su contenido. En cada una de las 430 páginas en blanco, Judy Garland no mentía ni una única vez.
            El mercader de libros, por otro lado, lo hacía muy bien.

Judy:
 Rita:

10 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Si alguien no dice algo, si no escribe nada, efectivamente no miente.
Algo más para tener en cuenta en caso de un encuentro con un genio que concede deseos litarales.

Melisa Reinhold dijo...

Me gustó mucho el escrito, fue interesante

Maria Rosa Giovanazzi dijo...

Y cómo resultó el libro?
Tanto Judy como Rita, fueron dos buenas actrices, tal vez Judy más que Rita, y muy desgraciadas en sus vidas.

Saludos.

censurasigloXXI dijo...

Tal vez es mejor que estuviera en blanco, así se evita el maquillar sus vidas.

Me gustó esa sensación que explicas sobre el sentimiento que provoca el que te saquen de la ignorancia. Desmitificar cualquier concepto o a cualquier persona a la que se estima como buena persona, buena actriz, buen matemático, buena científica... es duro, porque la mente tiene que recomponer sus casilleros de nuevo y a veces no es fácil. Bueno, a mí me gusta en extremo que me abran los ojos :))

Saludos y cafelito.

Antonio Torres Márquez dijo...

Por aquí de nuevo, disfrutando de tus cosillas.

Saludos.

la MaLquEridA dijo...

Quien sabe nada de nadie si uno mismo no sabe quien es.


Saludos

Esilleviana dijo...

El pobre escritor estaría sufriendo... sabiendo que la editorial?? en la portada confundió a Rita Hayworth con Judy Garland. Cuanta profesionalidad...

un abrazo

Humberto Dib dijo...

Me gusta lo que decís en este texto, hay algo de novedoso, no se parece a lo que últimamente pulula en la red.
Vuelvo a mi silencio.
Un fuerte abrazo.
HD

Tramos Romero dijo...

Llego por esos caminos, y bueno , sencillamente me apetece quedarme por convencerme tu manera de escribir, el hecho de que no lo haga yo bien no me aleja de discernir quien me gusta y quien, no.

Y en esta decisión no hay ningún mercader para influir.

Besos muchos ♥♥

tRamos

Giova dijo...

Esa Rita, siempre cómplice de los buenos villanos. ¿Recuerdas "Sueños de fuga? :)