Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
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Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

jueves, 24 de octubre de 2013

En llamas...

Soy el único que sabe la verdad; pero no me siento ni más de lo que soy, ni mejor de lo que era en ese entonces. Cuando las cosas terminan por superarnos, lo mejor es dejarse llevar por la marea hasta las aguas más oscuras y profundas.
No estaba enferma, como todos creen. No deliraba cuando decía que el fuego estaba en su cabeza y los médicos repetían que no tenía fiebre. Porque ella hablaba de otro fuego, de algo más fuerte, más intenso, más suyo.
Los sabios matasanos, por supuesto, no estaban dispuestos a escuchar sus razonamientos. En cambio, yo, postrado en la cama contigua a la suya en el atestado hospital, la entendía. Comprendía sus palabras, la comprendía, a ella y a su sentir.
Hablar de amor sería ridículo, aunque, tal vez, hubiera algo de ello. Pero es imposible decirlo; si así fue, no lo pensé, solo lo viví.
Y solo lo sufrí, porque si el fuego de su interior, de su cuerpo, era tanto, no era porque quisiera expresarlo por la pasión, el deseo o la lujuria; al contrario, tan poderoso fuego, llamas tan eternas como el recuerdo, estaban allí para proteger, en lo profundo de su ser, su corazón del más puro, blanco y sólido hielo.

9 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Que paradoja el fuego para mantener aislado un corazón de hielo.
Aunque el hielo también quema.
Llamo mi atención del que al personaje varón lo hayan puesto en una cama de hospital vecina a la de una mujer.

Me sigue intrigando lo de la serenata a las nereidas de una fuente, que mencionaste en un comentario de un posteo anterior.

la MaLquEridA dijo...

Ese fuego pudo tal vez deshacer el hielo uno nunca sabe.


Saludos

censurasigloXXI dijo...

Este juego de hielo y fuego me recuerda la Danza de dragones de George R. R. Martin.

Sabios matasanos es sinónimo de ineptos galenos...

Tu café de hoy.

mientrasleo dijo...

Qué buena la referencia al fuego que se siente, al interior.
Me ha encantado, es casi privado tu texto
Besos

Maria Rosa Giovanazzi dijo...

Cuál sería ese fuego... al menos encontró alguien que la comprendiera.
Es tan fea la soledad que deja la incomprensión...

Muy buen fin de semana.

mariarosa

Esilleviana dijo...

Tal vez ella conservaba intacto el punto de locura que toda razón y sensatez necesita para mantenerse viva y con energía (??).

un abrazo escritor

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

UNa historia con corazones que no son frios.

http://letradigitaluruguay.blogspot.com.ar/2013/10/octubre-en-ldu-mr-deadly-8-featuring.html#more

PalabrotA dijo...

Empezar el texto con esa frase y ¿cerrarlo? con la palabra hielo, lo convierte en un circuito eléctrico. Saludos. P.

José A. García dijo...

Demiurgo: Son 'licencias poéticas', para no decir que no lo tuve en cuenta cuando lo escribí, que, para el caso, es casi lo mismo.

Malquerida: Cierto, nunca se sabe.

Censuras: últimamente la ineptitud esta más valorada que cualquier otra virtud.

MientrasLeo: Gracias por la visita y el comentario.

María Rosa: Lo bueno es que, siempre, quede alguna duda sin revelar para mantener el interés, ¿no?

Esilleviana: Puede ser, es más, creo que muchos de nosotros ni siquiera cree que algo semejante exista.

Palabrota: Gracias, eso quiere decir que la intensión en parte se cumplió.

Saludos para tod@s.

J.