Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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domingo, 3 de marzo de 2013

Las aventuras intergalácticas de los sobres de ketchup caducos

Capítulo 9 – De la lengua


—Flotamos en el vacío —dijo, de pronto, despertando de un letargo sin final, el ketchup de abril.
—Cierto —respondió con sequedad el ketchup revolucionario de un octubre pasado.
—Y en el vacío no existe el sonido.
—Cierto.
—Entonces, ¿cómo es que podemos hablar y comunicarnos? —preguntó el sobre de abril.
—Sabes —dijo el ketchup de octubre—, esa es una incógnita que aún no he podido responder. Sabemos que vivimos, sabemos dónde estamos y por qué estamos donde estamos. Pero no comprende nuestra posibilidad de comunicarnos.
—¿Será que hemos nacido de éste modo?
—No seas ridículo —respondió el ketchup de octubre—. Nosotros no nacimos, a nosotros nos fabricaron. La sociedad ya no da nacimiento a sus miembros, al contrario, los crea y arroja al mundo para que se desenvuelvan y sobrevivan. Los que lo consiguen tienen la opción de un breve triunfo.
—¿Y aquellos que fracasan?
—Para ellos queda el olvido más atroz.
—Terrible —dijo el ketchup de abril.
—Bueno, eso depende —murmuró el sobre de un octubre caducado.
—¿Qué dices?
—Que no me gustaría ser recordado por un error que ocultara mis logros, por ejemplo.
—Es cierto. No había pensado en ello. ¿Qué harás para evitarlo?
—Lo que haré será no responder a tu duda de por qué podemos hablar entre nosotros, o si nuestro lenguaje es ininteligible o no. Y, de ese modo, si mi respuesta es incorrecta, nadie en el futuro podrá achacarme ese error de razonamiento.
—Tus premisas son correctas —dijo el sobre de ketchup caducado un abril —, y muy interesantes.
—Como siempre —dijo el sobre de aderezo de un octubre caducado—, lo sé muy bien.

9 comentarios:

José A. García dijo...

A veces hay que saber llamarse al silencio...

Saludos

J.

taty dijo...

Muy ingenioso. Saludos.

Geraldine, dijo...

todos tenemos nuestro ego...ellos también....y la autoestima alta parece...

José A. García dijo...

Taty: No puedo ver tu perfil, por lo que tampoco puedo devolverte la visita. Salvo que me digas cuál es tu blog.

Geraldine: Todos tenemos ego, de lo contrario Freud no tendría trabajo...

Saludos!

J.

Sole dijo...

No leí toooodas las entradas de los sobres de ketchup caducos, pero así tampoco va a lograr muy mucho supongo... pero bueno... ellos andan en el espacio ya es algo más que yo.
PD: Que bueno tener tiempo de poder comentar aunque sea una tontera.
Te mando un abrazo grande!

Malena dijo...

Premisas correctas, acertadas, interesantes y caducas.

Qué querés que te diga .... me da ternura el ketchup rojo.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Me gusta. Tiene algo de Frederic Brown. Y de la saga de Guia del autoestopista galactico. Ciencia ficcion humoristica.
Creo que se comunican telepaticamente.

Tampoco puedo entrar en se blog.

Felipe Mejia Medina dijo...

"Nosotros no nacimos, a nosotros nos fabricaron. La sociedad ya no da nacimiento a sus miembros, al contrario, los crea y arroja al mundo para que se desenvuelvan y sobrevivan." De alguna manera las políticas sobre el cómo y para qué sí dan esa sensación de fábrica y poco de natural, ¿no?

Qué entrada más entretenida, José.

¡Un abrazo!

F:
http://mistavilteka.blogspot.com

Esilleviana dijo...

También podría ser que esta posibilidad -comunicarnos- existe porque hay cierta predisposición e inclinación a intercambiar ideas, palabras y experiencias. Existe esa voluntad por nuestra parte o por la de los animales.

Un abrazo :))