Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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domingo, 13 de mayo de 2012

Espécimen

La mantenían encerrada dentro de la cámara más secreta del laboratorio, por miedo, por superstición. Tal vez creyendo que podía ser contagioso ese extraño mal que la aquejaba y al cual los sabios no veían solución alguna.
   Revisaban una y otra vez su exigua historia clínica, torturaban a sus padres educativos, tíos, hermanos y compañeros del jardín de infantes, buscando respuestas. Largas horas de lectura continua de la viuda de los jueves, no habían logrado nada. La táctica utilizada para resolver todos los crímenes de la sociedad, no tenía ninguna utilidad allí.
   Carecían de respuestas, de sentidos, de ideas. Se llamaban a sí mismos el Consejo Superior de Sabios del Nuevo Reino de la Ciencia Absoluta, pero aquella niña de cinco escasos años negaba el conocimiento acumulado en milenios de experiencia y en terabites de información.
   Por eso la mantenían aislada, hasta descubrir de dónde provenía ese virus, porque si bien tenían sus reparos, las dudas eran escasas y eso debía de ser un virus y no cualquier otra cosa.
   Una vez a la semana, los martes, la conducían a una batería de pruebas, deseando que alguna de ellas hallara algo. Las agujas laceraban los brazos y las piernas de la niña, con heridas que nunca se cerraban, con dolores que se incrustaban en el alma, con el silencio de la mirada de desamparo de aquel pequeño ser separado de sus padres biológicos antes de que aprendiera a decir una sola palabra.
   Tan terrible situación tenía su lógica y su sentido de ser. Una sociedad regida por la razón y el conocimiento puro no debía, no podía, no le convenía, dejar en libertad a un ser tan despreciable como esa maldita niña que aún a pesar de todo su sufrimiento, continuaba afirmando que su mayor deseo era casarse y formar una familia tipo…

10 comentarios:

Pazchi dijo...

me arrancaste una sonrisa malvada =)

Desautomatizar de cualquier modo, siempre funciona, y en el texto tiene todavía más efecto (quiero creerlo!).

Saludos

Bellarte dijo...

Oh man! Estaba a la mitad. No es justo.

Vradi dijo...

tipo nada.

Malena dijo...

¿Tipo qué? :)

Que nenita desubicada, por favor!

Esilleviana dijo...

También me sorprendió el final.
(tus relatos nunca dejan indiferentes...).

Ésto será lo que nosotros/as hacemos con nuestros niños/as: adiestrarlos para que sean un tipo de adulto? no problemático, disciplinado, obediente y sumiso??

Lo complicado es hacer lo contrario de aquello que durante años nos han enseñado. Desaprender, ésto es lo verdaderamente difícil.

un abrazo amigo inteligente.

:))

Alejo Z. dijo...

Un germen de la revolución del pensamiento...
Un abrazo

Lorena dijo...

Siguiendo el comentario anterior, lo dificil es desaprender, pero tambien es lo necesario.
Se necesita de gente que quiera y pueda superar los limites y barreras que otros nos han puesto.

Gracias por pasarte siempre a leerme. Un saludo!! :)

Caro Pé dijo...

Eso de "familia tipo" suena a impuesto claro. Mirá, yo estoy en contra de los mandatos sociales, que te dicen, cuando hay que casarse, cuánto hay que ganar, que hay que tener hijos, a que edad hay que tenerlos y cuántos, ¿Qué es ser exitoso? (esa definición de éxito, no me la va a dar un mandato social, No.

Yo quiero ser yo. Ahora..., si el día de mañana me quiero casar, será porque me volví loca.
Y voy a ser bien cursi, si me permite, me volví loca de amor. Que ya lo estuve,(locaaa de amor)O al menos creí estarlo. Obcesión!
Pero creo que la locura de amor, que me lleve a decidir casarme,(si es que me afecta) va a ser distinta.

Saludos!

dejatellevar dijo...

Lo leí y me hizo pensar en dos cosas.
La primera que hoy es el día contra la homofobia.
Esta característica que tenemos los seres humanos de apartar todo aquello que nos es desconocido, sin pensar que somos todos de carne y hueso, que tal vez todos anhelamos los mismos sueños y por supuesto que tenemos los mismos derechos.
Y segundo, hasta que punto nuestras acciones son nuestras y no somos el cumulo de acciones que la sociedad quiere que seamos? hasta donde llega la presión de ser una mas del esteriotipo social? soy lo que la sociedad hizo de mi o soy lo que yo hice de mi?

José A. García dijo...

Gracias a tod@s por sus interpretaciones. Más allá de la crítica obvia a la sociedad actual, este cuento intentaba poner en ridículo a los que creen todo lo que la ciencia tiene para decirnos, o que esperan que el sentido común nos de respuesta a cada instante.

Por otro lado, nadie comentó nada sobre los métodos de tortura, por lo que supongo que, en éste caso, ¿los aprueban? :)

Saludos

J.