Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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domingo, 8 de abril de 2012

Trascendental


Ustedes me ven aquí ahora, postrado, con mi cuerpo en este estado deplorable. Es cierto, soy menos que una piltrafa, apenas un jirón de lo que supe ser. Pero, al contrario de lo que creen, mi espíritu es perfecto, es ideal, mucho más grande que el de todos ustedes juntos, minúsculos críticos sin conocimientos.
El cuerpo no es el reflejo del espíritu, como nos obligamos a creer durante milenios.
El espíritu no es el alma, esa entelequia con la que nos quieren atar al materialismo.
El espíritu es mucho más que las miserias físicas.
Los veo sonreír en un intento por disimular su ignorancia, y la verdad es que no me importa. Hagan lo que quieran. Sé que he hecho cuanto correspondía hacer, y más también, para que entiendan los errores en sus concepciones.
No es vanagloria lo que destilan mis palabras, sin embargo, sí es prejuicio lo que muestran sus ojos que nunca lograron aprender a mentir. Ni siquiera a sí mismos.
Creen que sólo la belleza trae sabiduría, que sólo un cuerpo perfecto se acerca, necesariamente, al ideal. Y tal vez en ciertas oportunidades esa haya sido la verdad. Pero es una verdad demasiado pequeña para ser compartida.
Tuve hambre, de saber, de conocer, de sentir, de aprender y olvidar, de comer y no comer, de ser y no ser; tuve hambre y me alimenté de mí mismo. Esto que ven, este cuerpo contrahecho y destruido, es lo más cercano que encontrarán a la perfección.
Ustedes también podrán hacer, si se atreven a no apartar la mirada, claro.

11 comentarios:

efa dijo...

Me alimenté de mí mismo, por
eso quede así de contrahecho.

Me parece agudísimo, y dan ganas de escribirlo.

Abrazo

Abriendo Caminos dijo...

Palabras muy ciertas, el paso el tiempo que va lazerando nuestro cuerpo, demuestra que hemos vivido y no estancando en el medio del camino.

Saludos.

ΞquilibrΞ dijo...

increible.

serafin p g dijo...

hermoso texto José

quisiera creer en el espíritu y el alma como independientes del cuerpo y la materia, ¿será en el momento de la muerte que se desasnará este dilema? no se... pero tampoco tengo apuro en saberlo.

saludos!

silvia zappia dijo...

me atrevo.


abrazo*

Anónimo dijo...

Yo no aparto la mirada
por si tengo suerte y se me pega algo.


gran post.

Un abrazo.

Alejo Z. dijo...

Un personaje con un espíritu crítico que intenta rebelarse a los convencionalismos. Notable creación José.
Un abrazo

Martha Barnes dijo...

¡Perfecto,así es!!!!Martha

Caro Pé dijo...

El espíritu tiene la potencialidad de dominar a la materia. DE hacer lo que quiera con ella y cagarla a trompadas.
DE ahí a que dejemos que el espíritu nos ayude a trascender, e ir más allá, hay kms

El espíritu nos invita a no ser vengativos, a tener piedad por el otro, a ponernos en lugar del otro. A no creer que somos centro del mundo. Y a dejar nuestro ego, que nos hace cada vez más miserables.

Rochies dijo...

como si no se tratase de un Reconocimiento entre almas...

Bla dijo...

Un abrazo en diógenes.