Diario de un escritor que busca una reputación para poder ser menos que ella.
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jueves, 26 de mayo de 2011

Y final


Llegó a lo más profundo de las alcantarillas. El último tramo dibujado en los viejos planos municipales; el hedor era más insoportable, la oscuridad era más negra, la soledad era una presencia.
Ayudado por el débil haz de luz de la linterna, buscó un espacio seco lo suficientemente grande como para acostarse. Algo que parecía imposible entre tanta humedad y calor, pero que, para su sorpresa, no tardó en encontrar.
Un poco más arriba que el hilo de agua que corría empapándolo hasta las rodillas, una pasearla de concreto se mantenía seca. Seguro que sólo con las grandes lluvias primaverales llegaría tan alta el agua, pensó. O ni siquiera entonces.
Subió hasta la pasarela. Se quitó los pantalones mojados, las medias y los zapatos antideslizante arrojándolos lo más lejos que pudo. Se desnudó por completo mientras desmigajaba los trozos de pan que trajera en los bolsillos, cubriendo de migas todo el espacio en torno a su cuerpo, la pasarela, su cabello y todo lo demás.
Cuando se le acabó el pan, sacó del bolsillo de su camisa una tableta de somníferos. Se tragó las diez pastillas al mismo tiempo, sin agua, sin respirar. Arrojó el resto de sus ropas para que se las llevara la corriente y se recostó sobre el frío suelo. A esperar que las omnipresentes ratas se sintieras atraídas por el pan.
Comido por las ratas, fue lo último que pensó antes que las nubes del sueño lo doblegaran, el mejor final para un artista mediocre.

8 comentarios:

VeroniKa dijo...

madre mia....


terror.

Anónimo dijo...

Una autocritica fulminante, me parece.

El libro va en camino.

Saludos.

Espérame en Siberia dijo...

¿Comido por las ratas? ¡Ñam!
Creo que muy pocos quieren acabar así.


¡Muá!

Noelia Antonietta dijo...

jojo... y sí... algunos lectores son ratas y algunos escritores las alimentan...
Buena crítica a la literatura comercial ¿es eso, o meo fuera del tarro, José?

Un abrazo

La sonrisa de Hiperion dijo...

A las ratas, hay que darle de bocados...

Saludos y un abrazo.

Thor_Maltes dijo...

Buen relato, el fianal es igual para todos no importa que o quienes fuimos.

José A. García dijo...

VeroniKa: Por algo lo habrá buscado.

Omar: Por momentos así lo parece. Gracias.

Espérame en Siberia: Muy pocos lo querrán. ¡Pero muchos más lo obtendrán!

Noelia: ¡Exacto!

La Sonrisa de Hiperión: Hay que mantenerlas contentas, de otro modo subirán a la superficie y se harán críticos literarios…

Thor Maltes: Como dice un proverbio chino: Al final de la partida, el rey y el peón vuelven a la misma caja… Y los chinos si que eran sabios.

Saludos a tod@s

J.

Hatshepsut dijo...

mmmm muy triste...Pobre artista. El mismo se auto consideraría mediocre? O se lo habrán dicho? je.

Abrazos! Pase al final, disculpa la demora.