Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
...
Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

lunes, 18 de abril de 2011

Iniciación


—Tiene que ser una broma —dijo el joven, sorprendido por lo que acababa de escuchar, que de tan ridículo resultaba increíble.
—¿Cómo se atreve a decir eso? —preguntó el viejo iniciador con la túnica de terciopelos rosa y la bufanda de armiño anudada al cuello—. Es usted quien se burla de nuestros ritos.
El joven propuesto para el rito de iniciación no lograba salir de su asombro que ya caía en él nuevamente.
—Me pide que me corte una mano —dijo a los gritos—, que la introduzca en un microondas viejo y oxidado y la cocine durante… ¿Cuánto tiempo?
—23 minutos y 45 segundos —dijo el iniciador consultando un librito escondido dentro de la manga de la túnica.
—Antes de servirla en la mesa para los otros socios de la logia.
—Así es. De eso se trata el rito de iniciación, consustanciarse los unos con los otros. Todos los hemos hecho antes, al inicio de nuestra carrera dentro de nuestra preciada logia.
—¿Ah, si? —preguntó el joven con ironía.
—Así es —respondió el iniciador.
—¿Entonces cómo es que todos ustedes tienen ambas manos si han tenido que cortarse una para ingresar?
—Es el símbolo de la confianza. Los hermanos dispuestos a sacrificar una parte tan importante de sí mismos, son recompensados.
—¿De qué forma?
—Les vuelve a crecer la mano —dijo solemnemente el iniciador señalando la mesa llena de personas vestidas con las mismas togas, portando las mismas falsas joyas, que él mismo portaba.
El joven propuesto para la iniciación quedó boquiabierto mirando a los comensales que levantaron ambas manos, sanas, saludables, con todos sus dedos.
Su mano temblaba cuando tomó entre sus dedos trémolos el hacha ceremonial y la levantó por sobre su cabeza midiendo el punto exacto donde caería el filo.
A punto de descargar el golpe estaba cuando el iniciador volvió a hablar:
—Claro que, también, aceptamos que cruce a la fonda de la otra calle y traiga unas hamburguesas para todos. Usted decide.

9 comentarios:

Iñaki Aragón dijo...

Logró sacarme una buena sonrisa este cuento.

Saludos!

Cita dijo...

A mi me dicen eso y se inicia Rita la cantaora... Vaya bromita...
Besos
Cita

Mery Malaya dijo...

Me encantó, sencillamente :)

un saludo y un abrazo.

Hatshepsut dijo...

jajaja que buena onda la logia!

Ya está, me actualice. Después no diga que no lo leo.

Un beso!

eMiLiA dijo...

Jajaj, me hiciste reír y me hacía falta.

Abrazo!

Malena dijo...

Me hiciste acrodar de ese pasaje bíblico donde Dios manda a Abraham a matar a su hijo.


Jodón, el Señor. Como los de la Logia.

VeroniKa dijo...

espera que hacienda de grado, jajajaja, le pedirán mas cosas extrañas!!! una docena de empanadas como mínimo.:P

Hombre de Neanderthal dijo...

¡Perfecto!

Genial, la verdad. Por lo menos, éstos son más cuerdos que el dios de Abraham.

Sin más comentarios...

José A. García dijo...

Iñaki Aragón: Muchísimas gracias por su visita, mí estimado amigo. Nos estamos leyendo.

Cita: Algunas personas, simplemente, no tienen sentido del humor.

Mery Malaya: Gracias. Las cosas si no se entienden no tienen gracia.

Hatshepsut: Gracias, que bueno que te haya gustado y dado ganas de comentar.

Emilia: De nada.

Malena: Un jodón bárbaro, es cierto. Más en estas ‘’fechas’’.

Veronika: Y así sucesivamente hasta llegar a gran cocinero, digo, gran maestre…

Hombre de Neanderthal: Por lo que prometen se parecen bastante… ¿Qué hubiera pasado si no lo detenían a tiempo? Ahora nunca lo sabremos.

Gracias a tod@s.

Saludos.

J.