Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
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Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

lunes, 20 de diciembre de 2010

¿Por qué las rubias tienen cara de sufridas?

Es una pregunta que me ha perseguido durante años, principalmente desde que un ex-amigo me hiciera notar al detalle y, como si acabara de descorrer un velo que me separaba del mundo, comencé a descubrir el mismo gesto en todas las mujeres.
No sé a qué atribuirlo. Barajé la hipótesis de su tonalidad de piel, pero he visto hembras de piel blanca y también de piel morena componer el mismo gesto, o uno muy similar.
Pensé que quizá se debiera al color de sus ojos, ya que los ojos claros no se llevan bien con la luminosidad del sol, pero ésta teoría cayó al olvido al encontrar rubias de ojos oscuros en una situación similar a sus congéneres de ojos claros.
Si la respuesta no se hallaba en la piel ni en los ojos, debía ser, a todas luces, una cuestión psicológica, pensé luego. Por lo que me embarqué en un estudio a gran escala, a lo largo de todo el país, para reconocer la psiquis de la mujer común.
Hecho que solamente sirvió para echar por tierra otra de mis teorías. Descubrí que dominadoras y sumisas, obreras y burguesas, patricias y plebeyas, locas y cuerdas, prostitutas y puritanas, ángeles y demonios, verdaderas y falsas, mediocres y brillantes, sufren el mismo problema (y había derrochado una fortuna en viáticos para descubrirlo).
Hace más de una década que intento averiguar la razón de la cara de sufridas en las rubias (naturales claro, no de esas falsas platinadas). Pero ni médicos ni antropólogos han podido ayudarme. Los psiquiatras lo han intentado también, pero sus ansiolíticos no sirvieron de mucho.
Incluso la justicia se vio obligada a intervenir con una orden de restricción. Desde entonces no puedo acercarme a menos de 50 metros de ninguna mujer de dorada cabellera.
Y, a pesar de todo lo vivido, mi duda continúa vigente.
Así pues, ¿por qué las rubias tienen cara de sufridas?

13 comentarios:

ro dijo...

Fijate que las falsas platinadas también tienen cara de sufrida, por eso se tiñen.
De todos modos, quisiera despejar tu duda pero estoy segura que de intentarlo sólo atraería más cuestionamientos.

Manco Cretino dijo...

Según estudios realizados en la Universidad De La Kaye, muy popular esta, se debe a que hay infinidad de hombres que intentan descubrir infinidad de "datos" en ellas.. pero principalmente quieren descubrir lo que ocultan y todo hombre quiere ver. ¿Me enredé?... Tal vez en los cabellos dorados, pucha.
Puedo sumar algo? Junto a mi madre sostenemos que los descedientes nórdicos, los descoloridos y dorados (si así prefiere llamarnos) tenemos cara de... como decirlo?... de pelotudos, más que nada (que se hace más notorio con el crecimiento del sujeto). Al menos los daneses jeje

NoeliaA dijo...

Bueno, a ver, yo soy rubia de nacimiento, y si tengo o no cara de sufrida hay que atribuirselo al que mira.
Me molesta mucho esa actitud de entomólogos que adoptan algunos hombres frente al género femenino, como si una fuese un bicho que, de solo pertener a un género determinado, ya se puede predecir o catalogar.
Como crítica a este tipo de sujetos, está interesante el relato.

Anónimo dijo...

En este lado del mundo, las rubias le ponen el culo a los negros y éstos se lo rompen, dejándolas después por una rocha con la que tienen dos pibes y medio. Así, las 'rubias', son un subproducto social que no es más que el estereotipo pinchado de la princesa y el plebeyo, el resultado de la viveza criolla de los pibes chorros y la falsa ilusión de las pendejas de poder civilizar a un cabeza con tan sólo ponerle el culo.

los blancos no somos tan astutos.

Joe dijo...

Yo lo que quiero saber es si pudo arrimar el bochín.

jlg

Torcuato dijo...

Muy original, José A.
Un abrazo.

Juan Carlos Eberhardt dijo...

no las mires mas y dejaran de sufrir!!!
un abrazo

malbicho dijo...

debe ser por una razón similar a la de que las prietitas tenemos cara de desencanto

bey0ndinvisible dijo...

Todas las mujeres se hacen las pobrecitas para parecer angelitos, pero terminan siendo zorras por dentro!
jaja

Saludos

Hombre de Neanderthal dijo...

Lo suyo ronda, así medio en zig zag, con terrenos medio desatinados.

Y últimamente cuando salgo a la calle todos tienen cara de pelotudos y todas tienen cara de pelotudas. Salvo pequeñas, imperceptibles excepciones. Sin embargo, las de ellos, la mayoría, ya me parece medio incurable. Porque hay que sumar un factor a la ecuación, si no, no sirve, no da, no sale.

Pazchi dijo...

Todo bien con las rubias, pero no hay nada mejor que una linda morocha... digo, nomás =P

Ahora cómo recuperar todo lo que gastaste en viáticos????


Saludos

Pazchi

José A. García dijo...

Ro: Si la duda persiste después de una respuesta es señal de que esa respuesta no era la buscada.

Manco: Es cierto, los rubios tienen cara que hacen pensar eso pero, ¿y las rubias? ¿Qué lo explica?

Noelia: Es que la mujer es un ser raro, diferente en casi todo al hombre, por eso siempre se quiere saber un poco más sobre ella/as, aún a riesgo de equivocarse. Y, la verdad, sé que son pocos los que así lo logran.

Anónimo: Interesante teoría, debo decirle, amigo anónimo…

Joe: A veces preguntar ayuda. Otras veces te podes matar preguntando que no vas a lograr nada. Es un desafío.

Torcuato: Muchas Gracias, por el comentario y por la visita.

Juan Carlos Eberhardt: Muchas veces me tenté con arrancarme los ojos...

Mal Bicho: Y… yo diría que puede ser… puede ser…

Bey0ndinvisible: Lo había pensado, pero con otro tipo de palabras que no le hacían bien a mi re-puta-ción.

Hombre de Neanderthal: Es que cuando no se tiene a quién preguntarle uno va explorando las posibilidades que se le presentan, con más o con menos tino, pero como van saliendo. Por eso hay tantas personas, digo errores, en el mundo.

Pazchi: Los viáticos no los van a recuperar jamás, es cierto.

Saludos a tod@s.

J.

NoeliaA dijo...

Perdoname que te re conteste, pero las mujeres no somos un ser "raro", ni somos distintas en "todo" Somos distintas en algunas cosas, y la mayoría de esas cosas son adquiridas, o sea, aprendidas del entorno.