Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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lunes, 22 de noviembre de 2010

Hace tiempo que París dejó de ser una fiesta

Pero el licor aún mana de los viejos viñedos derruidos, y la gloria de las sonrisas de los últimos ricos se oscurece llenándose de polvillo, de memorias de lujos dilapidados.
Porque las bombas continúan cayendo, aniquilando sueños, extinguiendo vidas, cercenando el ser del estar.
Todos los saben. Si. Todos lo saben. Pero no les importa. Prefieren enfrentar el olvido trajeados con sus mejores ropas, aún cuando éstas estén hechas de piltrafas.
Consumiendo el néctar de las frutas, acicalándose lo mejor posible para el último baile, mientras el bombardeo de futuros consumos y sueños ajenos no cesa.
Y continuará para siempre. Por los tiempos del hombre.
Luego morirá y renacerá sin nada qué hacer, porque no habrá nadie allí. Entonces sí, París también, y por fin, será un cadáver.
Uno para nada exquisito.

Mientras todo eso ocurre, seguimos emborrachándonos para no oír el silbido del viento roto desde las alturas mortales.

Somos necios y no queremos enterarnos de nada, por eso hacemos lo que hacemos.

Los reproches, aquí, no tienen sitio.

10 comentarios:

wpara nosotros anda dijo...

ha leído "Paris es una fiesta" de Vila-Matas?

gran, gran libro

mikkonoss dijo...

... y mientras tanto, nos enamoramos caminando a orillas del Sena, cruzamos los treinta y cuatro puentes, y ya no seremos los mismos. La luz de la ciudad, se nutre con nuestras almas.
Y en el Pont de l'Alma ella nos posee.

Joe dijo...

Un golpe directo a la médula de la culpa!

jlg

Raymunde dijo...

Mi hermana siempre me dice "yo soy así, no sé ser de otra manera, no intentes cambiarme". No creo que ella sea la única que no sepa ser de otra manera.

·Geo·ligne· dijo...

"la ciudad se siguió derrumbando en la acera, mientras tanto anemonas de humo"

Recuerdo el "paris era una fiesta"
(No recuerdo aún donde estaba la fiesta en ese librito eh) jajajaja

Buen post.
Cierto, por otro lado.

Abrazo.
(Tremendo el comentario de Mikkonoss)

Geraldine, dijo...

pareciera que todo lugar que incite a la belleza y la cultura es un insulto en estos tiempos de comida rápida y tecnologías con contenido basura...

NoeliaA dijo...

¿Alguna vez fue una fiesta? No pregunto de escéptica, pregunto de desconocedora nomás. Supongo que si Hemingway lo afirmó así debió serlo, aunque ya lo desmintieron bastante. "Guía triste de París", de Echenique, por ejemplo. Y el llamado "síndrome de París", que les da a los japoneses cuando regresan decepcionados de la capital de la luz.

Dumuzi dijo...

¿la breve historia de la lámpara y la polilla?

Claudel dijo...

orillas del sena

miles de orillas en miles de historias

bello pasar

José A. García dijo...

Para nosotros nada: es un diálogo intertextual, si se quiere. Y si no se quiere, una referencia lisa y directa.

Mikkonoss: Después de Paris es imposible seguir siendo los mismos. Esa ciudad cambia a la gente, para bien o para mal, pero la cambia.

Joe: Para poder sentirnos mal y tranquilos al mismo tiempo.

Raymunde: Definitivamente, existen cosas que por más que se las intente cambiar, nunca lo harán. Y existen ciudades a las que, por más que cambien, nunca hay que regresar.

Geo-ligne: Si, esa canción está presente en el texto. Pero como una referencia que pocos pueden leer allí.

Geraldine: ¿Cultura? ¿Belleza? Todo es relativo, nunca lo dudes.

NoeliaA: Una ciudad como París tiene que, necesariamente, generar pasiones encontradas. Es inevitable que así sea.

Dumuzi: Esa era la segunda opción para el título. Pero me pareció que la que quedó era más ‘’impactante’’.

Claudel: Todo encierra una historia, la propia, la ajena y la de todos.

Saludos a tod@s.

J.