Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
...
Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

martes, 9 de febrero de 2010

Café para dos

Me refugié en aquella cafetería porque, desde el exterior, era un cúmulo de paz y tranquilidad. Afuera el mundo se transfiguraba en caos, adentro todo continuaba como un días más.
Azoté la puerta al entrar, pero nadie levantó la vista, ni se percató de mi presencia.
Apoyado contra el vidrio respiré pausadamente hasta que mi agitación disminuyó poco a poco. Al tiempo en que comenzaba a sentirme ridículo allí parado. Decidí sentarme, más por inquietud que por otra cosa, en una de las mesas del centro del salón. Desde allí podía ver el gran ventanal que miraba a la ciudad.
Un poco más abajo, dentro del mismo marco e iluminada por el resplandor irreal del exterior, una muchacha ocupaba una mesa solitaria. Escribía en un cuaderno amarillento mientras un café humeaba junto a su mano. Su pie jugueteaba con la sandalia manteniéndola en el aire. No parecía darse cuenta de lo que sucedía afuera, tan cerca de ella, tan distante del mundo.
Eso que nadie sabia lo que era; una conjunción de planetas, una guerra neutrónica, el desgarramiento de la continuidad espacio-tiempo. Lo que fuera que acontecía en la ciudad.
Vi derrumbarse y volver a construirse los edificios; crecieron palmeras sobre un lago inexistente, el atardecer y el amanecer sucediendo al mismo tiempo antes de que llegara mi café.
Una tribu de mujeres construyeron una torre apartando los viejos edificios, guerreros a caballos combatían contra seres para nada humanos.
Agregué dos cucharadas de azúcar mientras una nave espacial de proporciones incomprensibles derriba a otra, idénticas entre sí, sin que los animales que pastaban debajo lo notaran.
Las pocas personas en la cafetería atendían sus asuntos, sin mirar al resto de los clientela, sin preocuparse por el exterior, ni nada ajeno a sus mesas.
Un bárbaro, desnudo, grasiento y musculoso (como todo bárbaro cinematográfico), descubrió el ventanal, lo miró con curiosidad un instante antes de arremeter contra él con su espada en alto.
Tensioné mi cuerpo preparándome para verlo atravesar el vidrio y caer sobre la desprevenida muchacha.
Escasos decímetros antes de golpear, se desvaneció en el aire.
Me relajé por completo y suspiré. Observé la cafetería, la agradable decoración, su diáfana luz y los pocos sonidos estridentes del ambiente.
Probé el café y lo encontré sabroso como pocos.
Me recliné en la silla mirando, otra vez, el ventanal, esperando que aquel caos continuara el tiempo suficiente para juntar el valor necesario para cercarme a la mesa de la muchacha…

12 comentarios:

Druida de noche dijo...

muy bueno... un bar lleno de barbarismos de todo tipo (incluyendo un cafe exquisito que se bebe con sabor a mujer sola esperando)

druida

Joe dijo...

Eso seguro no paso en la "barberia" ahi nunca hay nuchachas de ningun tipo.

Me pasa poco pero me pasa, con tus cuentos siempre es asi, me enganchan, por ahi depues los finales no siempre me golpean como uno espera pero la verdad es que eso me pasa con frecuencia con cualquier escritor, lo cierto es que tenes un gatuno estilo misterioso de enganchar con lo que escribis, creo. Digo de pronto me parece.

jlg

malthus dijo...

Nada como visualizar a través de un vidrio lo que uno siente interiormente..

Joe dijo...

Miau!!

El hombre gato de los Padrinos Magicos sos vos!

nos vemos mañana asi te cuento "mi periplo insondable"

jlg

Patto dijo...

Muy bueno!!
Yo no le pondría la foto, creo que con tus palabras es más que suficiente como para que cada uno construya su propia cafetería hasta el más íntimo detalle.

jota pe dijo...

-- eso es cafe con aroma de planetas por descubrir en una taza de ese rico aromatico, salud!!! (ojala no haya sido un starbucks!!!) saludos maestro Dragon!!!

samanta dijo...

hixe cositas nuevas
espero ke te gusten


n_n

kisususus

sammy

El Titán dijo...

excelente loco...nunca podre llegar a tu nivel de entropía...

Dragon de Azucar dijo...

Druida: ¿No deberían ser así todos los bares?

Joe: Por supuesto que no, en ese bar nunca pasa nada. Y el tema de los finales es complicado, a mi me pasa con las películas.

Malthus: Pero no siempre visualizar es sinónimo de enfrentar.

Joe: Lo espero.

Patto: La foto la dejé para ilustrar un poco el blog, para distraer la vista y que no quede todo como palabras, palabras y más palabras. Y no para ayudar a la imaginación.

Jota Pe: Planetas y galaxias están disponibles en cada taza de café.

Samanta: Ahora paso.

Titán: ¿Y qué porcentaje de 'nivel entrópico' tengo? (esa es una buena idea para un cuento)

Saludos

malthus dijo...

No claro que no! Habría que cruzar ese linde tránsparo-cristalino para hacerlo.

Pezogro dijo...

No es piola tener un porcentaje de nivel entrópico alto, para mi que te está forreando.

Fuera de joda,después de leer un rato...este escrito me gustó en particular

Thor dijo...

Interesante relato, a mi parecer mezcla ciencia ficcion con algo de humor absurdo y humor negro del inteligente. Muy buena la mezcla a pesar de lo intrincado que parece despues de una primera lectura.