Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
...
Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

martes, 28 de julio de 2009

Una hora para almorzar

Caminé mucho rato buscando un sitio donde poder descansar mi pesado cuerpo, mientras las rodillas me ardían y sentía crujir mis articulaciones como engranajes desgastados.
Por fin, perdida en el mar de casas idénticas pero personalizadas, encontré un lugar. Una plaza olvidada por el hombre, descuidada y sucia, sí. Pero con asientos sanos y dispuestos a recibirme.
Me senté en uno de ellos mirando hacia los raquíticos árboles, evitando fijarme en nada que no fuera mi persona.
Desempaqueté la vianda con cuidado.
Mordisqueaba un pedazo del sándwich cuando lo vi.
Sentado en el otro extremo de la plaza, en un banco idéntico al mío, mirándome con insistencia. Inmóvil.
No se movía para nada, pero no era una estatua, no, lo había visto acomodarse varias veces. Estaba segurísimo de que era un hombre.
Seguí masticando mi almuerzo como si nada. Pero pronto, aquellos ojos acusadores comenzaron a molestarme, a pincharme con su insistencia, su inmoralidad de mirarme sin más, como si fuera un objeto colocado allí para su propio deleite.
Evité mirarlo. El sentirme vigilado, el dejarme vencer no era una opción. ¡Pero quería que dejara de mirarme!
La comida me sentó mal, como siempre que no como a gusto. Resultaba impensable, pero aquella situación me arruinaría el día dejándome un malestar que me acompañaría hasta el anochecer.
Furioso, como quien siente violada su intimidad, me levanté. Dando largos trancos me acerqué al banco del empedernido observador quien, sin duda, al verme reaccionar de ese modo, no supo qué hacer.
Se levantó a su vez, se acomodó la ropa como si se preparara para dar un discurso y, sacándolo de uno de sus bolsillos, extendió un bastón blanco.
Con pequeños pasos, se alejó del asiento.
¿Yo? Por suerte me detuve a mitad de camino, simulé atarme los cordones y continué caminando como si nada hacia otra parte. El ridículo pude evitarlo, pero lo otro, el dolor estomacal, eso sí que no.

23 comentarios:

Geraldine dijo...

a veces no se necesitan los ojos para mirar...se mira con la personalidad y la actitud...

♥ MI MUNDO EN LAS MANOS. dijo...

Que chasco hermano! esto da cuenta que es mucho mejor dejar que nos miren si de todas formas mientras no toquen esta todo bien, en este caso todo mal te miraban sin mirarte y OLEEEEEEEEEEEEE jajajajja!
Me encanto tu posteo, te dejo un beso agradecido por acordate y pasar por mi blog.
Tere.

oenlao dijo...

tenia hambre, pobre.
buenos relatos.

mara gena dijo...

hola dragón, lindo relato. yo tb tengo esa tara de que siempre me están mirando.
Por otro lado, me reí con tu "visión apocalíptica"
M

Mechi.- dijo...

estamos acostumbrados a pensar mal y reaccionar mal...

jota pe dijo...

-- si, maestro dragon, que me ha pasado, es mas cuando me empujan en el tren les grito, que estan ciegos o que? ya casi no le grito a nadie sin estar seguro de que me vean a los ojos, muy bueno!

Luna dijo...

Cuántas veces nos metemos en situaciones así!


Besos

tisbe dijo...

A veces algo nos chirría dentro,no nos deja,como la mirada fija y sin vida de un ciego se nos clava,hace que nos siente mal la comida o lo que sea.
Con esa falta de vergüenza de la mirada de un invidente que no sabe que sentimos fija su mirada,a veces,algo nos chirría dentro con fijeza y desvergüenza y así no hay forma de hacer la digestión.

Un abrazo

Antonio dijo...

No te crea desasosiego lo que los demás hacen, sino lo que tú interpretas en ello.
Un saludo

Hombre de Neanderthal dijo...

Muy bueno, las cosas que uno se imagina y que puedan internamente derrotarlo. Mi perra me asombra en ese sentido.

Joe dijo...

Ves?, (el otro no), no hay que reaccionar antes de saber que pasa, asi el golpe es mejor!

jlg

Barbie Murano dijo...

Tremendo, qué pensarías si te digo que esto en realidad me paso???
Bueno, Dragón querido, veo que mi hogar no te resulta tan remoto, desde septiembre probablemente cmience a rabajar en capital, un paisaje , a mi gusto, ás propicio ara encuentros ya que e mi barrio no hay cafés.
Nos vemos en sept,después te mando mail!

mikkonoss dijo...

Ah, mmm... y para el caso, ¿cual hubiera sido la diferencia si el ciego no hubiese sido ciego?
Si es uno el que no soporta verse, por que un poco más de lo que el espectador nos conoce, uno se conoce.

Joe dijo...

Gracias por la aclaración, es tal cual decís vos, ya se lo explique en su blog, pero estuve averiguando, él es uno de los que apoyaron a estos tipos?, tiene campos, peones a los que tratar mal y mucha teca (mucha), evidentemente si un boludo como yo en un blog le jode... bueno ya sabes, me encanta que exista esta gente, hace que todo valga la pena, hahahahaha

Bueno, son 15 cuadros total, nomas, se ven uno por pantalla y se pasan con la mano, se ve en tamaño bastante bien, tengo que arreglar un par de cosas nomas, pero es un formato bien raro... ya estuve viéndo otros, poco se puede hacer mas que a lo sumo dos o tres cuadros en un cuadro.

veremos.

Abrazo!

jlg

Lucas L. Aime dijo...

qué mal!....


Una vez pensé que alguien me seguía estuve como 20 cuadras intentando despistarlo hasta que finalmente me alcanzó y me dio el cuiaderno que se me había caído...

Dani The Girl dijo...

YEAH! Tengo un nuevo tattoo, es hermoso, lo sé :)

bixen dijo...

"Lucas": qué positivo y qué elocuencia (sobre todo, si no es verdad lo acaecido)!

Dragon de Azucar dijo...

Geraldine: El aura de las personas, si.

Tere: Claro. Si no compran que no toquen. Pero hay miradas y miradas...

Oenlao: Hambre entre otras cosas.

Mara Gena: Gracias. La apocaliptica es la única visión que nos queda. Pero hay que aprender a usarla.

Mechi: Es culpa de la sociedad, seguro (mejor seguir culpando al otro antes de hacerse cargo uno mismo)

Jota pe: Nos pasa a todos, pero como no vi que ninguno lo dijera aproveché el espacio.

Luna: Muchas, casi siempre sin darnos cuenta de lo que hacemos.

Tisbe: No sé si es culpa del ciego o si el problema es nuestra propia culpa que no nos deja tranquilos.

Antonio: Es cierto, y como no podemos saber lo que piensa el otro mejor pre-juzgar.

Hombre de Neanderthal: Si, las mascotas pueden hacerlo siempre porque, aunque no lo sepamos, son quienes mejor nos conocen.

Joe: Pero reaccionar es más facil que pensar. De no ser así no habría historia universal.

Barbie Murano: A mi también me pasó. esto no me lo inventé.

Mikkonoss: ¿Diferencia? Ninguna, o almenos eso creo. Una vez que tomamos la desición equivocada, nos empujamos hacia el final aunque sepamos que chocaremos contra una pared.

Joe: Para eso estamos los traductores-interpretadores, para decirle a los demás que están mal...

Lucas: Un poco lento tu perseguidor, pero por lo menos tu historia terminó bien.

Dani: Felicitaciones:

Bixen: Demos por supuesto que lo que nos cuenta Lucas es cierto y que todo es posible, tal y como decía el viejo Rod Serling

Saludos

malthus dijo...

En momentos desesperados pareciera que los animales son los únicos que nos conocen..

Abrazo.

PerroZombie dijo...

pues en ocasiones esos extraños personajes tan sólo anhelan un sorbo o una mordida de lo que disponemos llevar a la boca, quizá no sea tu caso... pero en mi camino se cruzan muy seguido personajes así y desafortunadamente, en su mayoría son niños... interesantisima tu crónica !

Majo! dijo...

Lindo cuento, a mi me paso muchas veces, sobre todo en el tren...
Segui asi que vas a llegar muy lejos!!!...

Patto dijo...

Muy bueno!

Tengo una duda, el protagonista es femenino o masculino?

Por un lado está:
"Por fin, perdida en el mar de casas idénticas pero personalizadas, encontré un lugar."

Por el otro:
"Furioso, como quien siente violada su intimidad, me levanté."

Creo que es masculino, y en la primera oración cuando usas "perdida" te referís a la plaza, pero debería ponerse "perdido", porque en la oración habla de un "lugar".

salu2!

Dragon de Azucar dijo...

Malthus: Por algo será, ¿no?

Perro Zombie: ¿Anhelan companía? Puede ser, quizá nos estamos volviendo demasiado egoistas para darnos cuenta.

Majo!: En el tren puede pasar de todo, más que nada en el trayecto Tigre-Retiro.

Patto: 'perdida' está la plaza, 'furioso' el personaje. Tal vez deba cambiar la palabra 'lugar'. Gracias por la observación.

Saludos