Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
...
Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

viernes, 11 de julio de 2008

Defensa

Les agradezco, Señores Jueces, que me permitan decir unas palabras.
Estoy cansado de oír, en este tribunal y en otros sitios menos decentes, que debo pedir disculpas. Eso es algo que no haré, Señores. No pediré disculpas por mis acciones, ya que estas se deben a problemas de comunicación interna dentro de la Embajada que, hasta hace unos días, precedía y, a diferencia de lo que todos dicen o piensan, no fue premeditado.
Soy político de carrera, Señores, no hombre de ciencia. Me sirvo de ellos a cada momento para saber cómo interactuar con los Prectuolis. Muchas eran las tareas de las que debía ocuparme en aquel lugar, no sólo el papeleo al que todos ustedes estarán habituados. ¡Es otro mundo, por si no lo recuerdan, Señores!
En todo momento hay docenas de cosas que deben hacerse y no siempre puede recordarse todo (Quienes me conocen saben que consulto en todo momento una pequeña agenda plagada de anotaciones sobre los temas más diversos).
No pueden culparme, insisto, por algo que los prectuólogos olvidaron informar, quizá no por propia voluntad sino por estar, también ellos, inmersos en un mar de papeleo y burocracia. Y digo la verdad, Señores. Que se revise, si no me creen, todos los documentos que el departamento de ciencia envió a mi despacho. No hallarán uno sólo en el que se mencione que las hembras de los Prectuolis tienen las glándulas mamarias en lo que podríamos denominar su espalda.
Porque de haberlo sabido, Señores, lo hubiera incluido en mi agenda y, por supuesto, nunca hubiera abrazado de modo tan efusivo a la consorte del Emperador de los Prectuolis desatando, de modo tan trivial, la guerra en la que ese planeta y la Tierra se encuentran inmensos en éste momento.
Gracias Señores Jueces. Confío, no. Sé, que sabrán hacer justicia en éste caso.

7 comentarios:

El Titán dijo...

jajjajaja...
Qué problemón! Para mí que sabía, seguro odiaba a la Humanidad...

Dragon de Azucar dijo...

¿Y quién no?

JLVasconcelos dijo...

Vaya caso...
Esas razas siderales aún guardan sorpresillas.
Me latió y divirtió.

Nos lemos.

Dragon de Azucar dijo...

Todos guardamos sorpresas, y algunas mejor mantenerlas ocultas.

Dragon de Azucar dijo...

Todos guardamos sorpresas, y algunas mejor mantenerlas ocultas.

Patto dijo...

¿Y cómo hizo para salir vivo de ese planeta?

Glandulas mamarias... por delante y por detrás... mmm... interesante.

Dragon de Azucar dijo...

Si te cuento eso patto no dejo nada librado a la imaginación, así que queda para que lo imagines como mejor te parezca.
Y con lo de las glandulas... ¿Lo dejamos ahí?, porque diga lo que diga va a sonar mal.

Saludos