miércoles, 20 de agosto de 2008

Caminante

Huía de algo, de una cosa o un ser que no podía identificar y que no se encontraba a mi espalda. Sin embargo, sentía que se acercaba. Los pelos de mis brazos se erizaban mientras caminaba por una calle que era un pastiche sin continuidad de casas.
Entré en el primer bar que encontré para preguntar hacia dónde debía caminar, dónde ir en aquel deambular en medio de aquel crepúsculo. En el interior sólo una mesa estaba ocupada. Había tres personas allí: Kafka, Lovecraft y Lord Dunsany. No tenían rostro, por lo que debían presentarse:
—Soy Kafka, camina hacia el sur —dijo el primero.
—Soy Dunsany, quédate con nosotros —lo contradijo el segundo.
—Soy Lovecraft, ve donde quieras ir —acotó el último de ellos.
            Nada de lo que me decía era de utilidad, además, no se veía al mozo por ningún lado; robé una taza de café de una mesa vacía, y salí del bar.
El cielo era una roca, monolítica y gris, que parecía respirar; lucía un poco diferente que antes, por no podría decir en qué. Subí a mi bicicleta, que seguía donde no recordaba haberla dejado, y me alejé del bar, del pueblo, del campo y los arbustos que se movían sin viento.
Llegué hasta un puente; quise cruzarlo pero estaba roto. Abajo, muy abajo, el río hería la tierra. Apenas podía verlo, pero lo intuía allí.
Sucedió, entonces, lo mismo que con cada sueño inconcluso: Desperté.

13 comentarios:

Bla dijo...

Nos habíamos mudado con Lou a la parte norte de Londres, bastante chota en verdad, pero tranquila. Quizás fuera una mezcla del barrio de Tolkien y la calle Stanhope. Caminábamos, buscando un lugar, fruto de mi bronca, el restaurante argentino en el que mi vieja comía con otras personas. Llegamos y entramos sin problema, era una casa reciclada y ahí mismo me puse a discutir con mi vieja. Lou tenía cara de preocupada. Le grité como nunca y con toda mi fuerza le metí un bife en la cara. Una mierda, salvo por el aire a británico que se respiraba en el ambiente. Nunca me enteré si tenía o no razón, y me desperté sin saberlo. La pregunta sería.. ¿Me interesa?

jlg dijo...

Tus sueños son mas simbolicos que los mios, si es cierto te peudo dar una interetacion, es muy bueno ye sta cargado de cosas.

Todo vuelve, no nos dejan entrar y ellos no pueden salir (si, es un chite negro, pero todavia sigo enojadisimo conmigo)


jlg

Ivanna dijo...

Terrorifico... Y muy, muy bueno :D

La otra parte de mí dijo...

que pena despertaste..quería saber un poco más.

jlg dijo...

che te dejo mensajes pero no aparecen, estoy como loco, no peudo parara ni dormir, que me pasa?

jlg

Dani The Girl dijo...

te imagina' entrar un bar y toparte con esos tres grosos?! :O

yo me caso con lovecraft, deeeeeeeeeeeeefinitivamente!

Anónimo dijo...

T: 'T' de Terrible sueño el tuyo, y yo que pensaba que los míos eran raros...

Jlg: no sé si serán simbolos o influencias de todo lo que leo y hago ultimamente, pero este sueño me dejó bastante confundido.

Gracias Ivanna.

La otra parte de mi: yo también hubiera querido seguir soñando, pero bue, no se puede tener todo en la vida.

Jlg: No vivo conectado las 24hs, además espero a que hayan varios mensajes juntos cosa de que parezca más importante.

Dani: Sobre gustos...

Saludos

El Titán dijo...

Qué buen sueño...y que justo soñar con Dunsany y compañia...

Como siempre, impecable...

Sabrina Konz dijo...

¡Noooo! ¡Qué desgracia despertar en lo mejor!

Anónimo dijo...

Titan: estoy esperando que se repita, pronto, porque quiero preguntarle varias cosas a los tres.

Lina: Esa es la parte en la que el sueño se convierte en pesadilla, una verdadera pena.

Saludos

Fix Perez Bracamonte dijo...

Dunsany y Kafka te decían esencialmente lo mismo, porque de seguir la sugerencia del señor K., hubieras caminado en redondo un rato largo pero habrías vuelto irremediablemente al punto de partida.
El que me preocupa más es Lovecraft. Yo me cuidaría de sus sugerencias.
Igual, lo mejor habría sido acercarte a la mesa en que Poe te invitaba a tomar whisky con él. A lo mejor también te presentaba a la prima.

Anónimo dijo...

Fix: El tema es que Poe no estaba ahi, si no hubiera pedido una cuarta opinión. Y, de poder elegir, me quedaría con las palabras de Lovecraft, me llegaron más, no sé por qué, pero así fue.

Saludos

JLV dijo...

Vaya cuarteto de Alejanía, tan cercano y tan certero...
La pedilla sería nekronomikamente dunsanesmica en proceso, dicen en el castillo...
Salutes-