Diario de un escritor que busca una reputación para poder ser menos que ella.
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sábado, 30 de abril de 2022

Pacto

El lobo llamó a su puerta.
    El cazador nunca se preguntó por qué el lobo llamaría a su puerta, simplemente la abrió y le permitió entrar.
    Hablaron, como los seres civilizados que no eran.
    Hacerse entender les llevó largas horas de arduas y complejas explicaciones que contenían expresiones en varias lenguas muertas.
    Se sentían agotados y hambrientos cuando terminaron, pero también, en cierta forma, satisfechos.
    Había logrado hacer a un lado sus diferencias y llegado a un acuerdo por el cual no seguir dañándose mutuamente.
    Para no hacerse más mal del que ya habían hecho.
    Para vivir en paz en los días por venir.
    Para seguir adelante.
    Sellaron el acuerdo con una bebida y un apretón mano-pata delantera.
    Y el lobo se marchó.
    Al verlo partir, el cazador encendió el hogar de la cabaña y roció con kerosene los muebles de la habitación junto con los pocos libros que allí tenía. También se roció a sí mismo hasta que su ropa quedó bien empapada. Luego se sentó en el centro de la habitación. Tomó su escopeta cuando se aseguró de que el fuego lo devoraría todo, que no quedaría de la cabaña otra cosa que cenizas, maderas chamuscadas y su cuerpo quemado hasta los huesos. Con la certeza de que los otros cazadores entenderían lo sucedido y perseguirían al lobo de aquí en adelante, se sintió satisfecho de haber encontrado el sentido de su vida. Colocó el caño del arma en su boca y se entregó a la muerte antes de sentir la primera caricia de las llamas sobre su piel.
    A lo lejos se escuchó un único y solitario aullido; o tal vez fuera eso lo último que sus moribundos oídos del cazador quisieron escuchar.

22 comentarios:

José A. García dijo...

Llevamos la traición en la sangre, no hay dudas.

Saludos,
J.

JLO dijo...

Ah bueno... es propio? Aplausos... de lo mejor que e leído en blogger en mcuho tiempo. Y yo que paso poco y nada por acá sabiendo que hay este tipo de relatos. Vamos a tratar de solucionarlo.

Felicitaciones de nuevo... (y además acordate que soy bastante agrio como vos comentando blogs eh jaja) Abrazo.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Es un plan que puede fracasar, tal vez sea muerte les resulte indiferente a los demás cazadores.
Bien contado. Saludos.

J.P. Alexander dijo...

Uy que odio al lobito hasta matarse para que los otros lo hagan. Ojala su plan no resulte. Te mando un beso.

mariarosa dijo...

Tipo podridito el cazador....
Interesante relato José.

mariarosa

Cipriano Algor dijo...

Que intriga saber qué argumentos habrá planteado cada uno

Alfred dijo...

Los otros cazadores oyeron el aullido y se prestaron a la búsqueda y muerte del lobo asesino.
Los lobos de la manada oyeron el aullido y supieron que se había llegado a un pacto con los bípedos.
Nadie entendió el resplandor que crecía dentro del bosque ni oyó ningún disparo.

Saludos.

Tinta en las olas dijo...

Somo capaces de todo, con tal de conseguir ese objetivo inútil. Un abrazo.

Guillermo Castillo dijo...

La inmolación del cazador, en últimas, fue para desestabilizar al lobo. Saludos.

Cabrónidas dijo...

Un malnacido hasta la muerte. El suicido como prolongación de lo despreciable.

lunaroja dijo...

Daría cualquier cosa por saber de qué hablaron...
Ojalá sea como dice Guillermo Castillo,un acto para desestabilizar al lobo.
Prefiero esa lectura a la de pensar que es una rendición.
Saludos.
Es excelente.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

La conducta humana en materias de retaliación es impredecible. Un abrazo. carlos

Jose Casagrande dijo...

Hizo bien el cazador, al hacer el pacto de no agresion con el Lobito, estaba impedido para darle caceria.

Soy tambien cazador y usualmente buscamos estas pistas, si uno ve una casa incendiada se entiende que un colega nos ha dejado un mensaje de guerra.

Vamos a extinguir al LOBO, asi como hicimos con el grotesco pajaro dodo.

Luego eliminaremos a los perros, que son lobos camuflados en nuestra sociedad.

Gildardo López Reyes dijo...

Naturaleza humana. Qué bueno José.
Abrazo.

Juan El Portoventolero dijo...

🐺 H o m o H o m i n i L u p u s 🐺

Gra dijo...

Que triste ver este comportamiento, el hombre siempre invadiendo bosques en este caso, lugares, que no nos pertenecen, traicionando pactos; inmolandose por sus convicciones. Nada importa ni su propia vida.
Excelente relato Jose, nunca descepcionas con tus entradas. Sos un genio 😊
Un fuerte abrazo!!

Beauséant dijo...

Muy buena historia. Algunos no se limitan a matar a quien consideran su enemigo, quieren aniquilarlos para siempre, perseguirlos incluso cuando haya muerto.

Un comportamiento muy humano, sí.

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

Si, a veces somos tan lobos o tan cazadores... nada bueno, en fin...

Paz

Isaac

Doctor Krapp dijo...

Ah los argentinos le daís mucho valor a la palabra por eso el éxito del psicoanálisis pero las pulsiones primitivas de las que escribía un famoso tipo de Viena siguen ahí acechando porque tras las expresiones de afecto a veces solo cabe la impostura.
Muy buen relato.

Saludos

Frodo dijo...

Hermosa metáfora de la política actual. "Auto-atentado" debería llamarse este siglo.

Este también va a la antología de tus hits

Abrazos.

José A. García dijo...

José: Traición es el segundo nombre de la humanidad.

JLO: Sí, todo lo que publico en Proyecto Azúcar es propio. Gracias por volver a pasar.

Demiurgo: Tal vez sea la señal que estaban esperando…

J. P. Alexander: El odio es el gran motor universal. Siempre lo he dicho.

María Rosa: Humano al fin de cuentas.

Cipriano Algor: Eso quedará siempre en el misterio, como la entrevista entre Bolívar y San Martín.

Alfred: Nadie entendió nada, ese es el hilo de todas las historias. Muy cierto.

Tinta en las Olas: Exacto, desde lo peor a lo mejor, aunque esto último muy pocas veces.

Guillermo Castillo: Exacto. No podría haberlo expresado mejor.

Cabrónidas: Hasta la muerte e incluso más allá.

Luna Roja: Algo de misterio siempre tiene que quedar, ¿no te parece?

Carlos Augusto: Impredecible, pero destructiva al fin y al cabo.

José Casagrande: Y luego nos eliminaremos a nosotros mismos, para continuar con la línea.

Gildardo López Reyes: La única que tenemos, según muchos “teóricos”.

Juan El Portoventolero: Eso mismo.

Gra!: Convicción, ese es el problema. Además, en la biblia dice que la creación es para los hombres, ¿por qué deberíamos respetarla?

Beauséant: Aniquilar a toda su progenie en una guerra de destrucción absoluta, sin dudas.

Sólo el amor es real: Algunas veces ni siquiera somos.

Dr. Krapp: El psicoanálisis está sobrevalorado, por eso tiene tanto éxito. Por eso tantas perosas creen en esa fábula.

Frodo: Gracias por lo de la antología de hits; algo como eso viene en camino, pero todavía es secreto. Ponele.

Gracias a tod@s por sus visitas y comentarios.

Nos leemos,
J.

Dyhego dijo...

José:
ya hay que tenerle odio al lobo, ya.
Salu2.