Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
...
Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

lunes, 25 de noviembre de 2013

Los hombres buenos

Los hombres buenos vagaban por el mundo desde tiempos inmemoriales, siempre en la misma cantidad, siempre en lugares diferentes. Cuando uno moría, otro se levantaba para reemplazarlo.
            Ellos no sabían lo que eran.
            El resto de los hombres, los normales, los que no eran ni buenos ni malos por naturaleza, sino simples humanos, los odiaban, los detestaba.
            Pero los necesitaban.
            Sin saber si dicha necesidad generaba odio, o si el odio era fruto de dicha necesidad.
            Nadie lo sabía, porque en esos tiempos, la ignorancia era mucha.
            Casi tanta como ahora.

7 comentarios:

José A. García dijo...

Ante las dudas, las posibles dudas, la imagen es sólo ilustrativa de la ignorancia, no de los hombres buenos.

Saludos y Suerte

J.

Vradi dijo...

hacete un fb ponete de nombre pepito y agregame así por lo menos nos encontramos cuando estás por el barrio o el centro, no quiero irme hasta sn fernando y viajar 1 hr como un condenado, q sea más cómodo.

atte, emanuel tetis

censurasigloXXI dijo...

Pues seguro que pasaba igual con los hombres sabios...

Lo de la imagen estaba claro, no me preguntes el motivo.

Cafelito.

la MaLquEridA dijo...

Dicen que es feliz quien vive en la ignorancia, no lo sé.

Maria Rosa Giovanazzi dijo...

Al menos es un consuelo saber que hoy existen hombres buenos, cuesta encontrarlos, pero que los hay... los hay.

mariarosa

Alejo Z. dijo...

El cuento me parece bueno José, tanto como para infundirle una dosis de más contenido. Pero bueno, supongo que junto a todos esos hombres también están los inconformes.
Saludos.

Esilleviana dijo...

Para encontrar hombres buenos hay que ser un buen rastreador, capaz de hallar lo mejor de cada uno...

un abrazo