Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
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Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Trinidad


Las Nornas, las Tejedoras, las Furias, las Erinias, las Conductoras. Ellas, las de siempre, las que existen desde antes de que el hombre fuera hombre y supiera cómo dominar al mundo. Ellas, las que cambian de máscaras sin dejar nunca su disfraz, las que se ven o se sienten; las que nunca te tocan, pero disfrutas con su cercanía.
   La inteligencia no nos hace libres, ni nos permite alejarnos de algo tan obvio y básico. El mundo es quien nos cambia, aunque queramos creer lo contrario. Somos factores nimios dentro de la ecuación de lo que perdura.
   Y ellas, que supieron ser futuro, pasado y presente; destino, hado y ausencia, no abandonarán nunca su mayor deleite. Están allí, si, allí están, como siempre, como nunca, como ahora mismo. Inundando con su silenciosa presencia cualquier intento de lograr la felicidad más mínima o la alegría mayor.
   Sus nombres han cambiado, su esencia no. La facilidad de pronunciación nos confunde, creemos que no son ellas, que Rutina es lo sólo que hacemos y no la huella del pasado; creemos que la Represión actual no es parte de nuestro presente, y que la Repetición no será el espejo del futuro.
   Pero son ellas, riéndose de nosotras, mostrando sus dientes cariados y encías ensangrentadas, clavando sus uñas cubiertas por la suciedad de milenios en nuestros corazones, pateando nuestros pensamientos con las grotescas pezuñas que rematan sus piernas de criaturas legendarias, de guardianas de nuestros mejores fracasos.
   Se dice que ya no quedan dioses, porque han muerto o aceptado el retiro anticipado sin indemnización alguna. No hay héroes ni demonios. Sólo ellas, presidiendo para el resto de esta eternidad, y tal vez la siguiente, la Mitología de la Desesperación.
   La Santa Trinidad del siglo XXI dice que lo intentaremos cuantas veces lo deseemos que, de todas formas, estamos condenados al fracaso más rotundo que a veces, también, denominamos muerte.


7 comentarios:

José A. García dijo...

¿Ustedes las conocen...?

Saludos

J.

Sole dijo...

Ajá.
Saludos!

Rochies dijo...

ENCANTOME. SERÁ QUE AMBOS REPARAMOS EN EL HADO IRREFUTABLE...

Mista Vilteka dijo...

Pues caramba, nada hay más rutinario que la realidad toda y la realidad onírica. Al final todo es un polígono vacío girando sobre sí. ¡Un abrazo! F:

ΞquilibrΞ dijo...

unay3sillas

Joe dijo...

QUe maravilla son esas tres luces que parecen en el camino de todos. A veces no son benévolas, la mayoría de las veces no, pero están siempre es un tomalo o dejalo, supongo que al final es como decís, nadie se quiere hacer cargo pero aparecen igual! Gracias por recordarlas!

PD: Capitulo 19 terminado, señor!!!

jlg

José A. García dijo...

Gracias a tod@s por sus aportes, como siempre digo, son bienvenidos todos los que quieran sumarse.

Saludos

J.