Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
...
Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

martes, 25 de octubre de 2011

Montañés

Cuentan, en las tabernas del norte, sobre un muchacho, casi un niño, que vivía en las montañas, en solitario, con lo justo para sobrevivir en invierno, y retozando bajo el sol en verano. Su nombre nadie lo conocía, su familia podría ser la de la proveeduría que se incendió una noche, años atrás, en las laderas del oeste; pero es imposible estar seguros.
Quienes lo han visto dicen que lleva ropa raída y sucia de tanto uso, que sus cabellos han crecido tanto que ocultan parte de su rostro, pero no impiden adivinar unos ojos inyectados en sangre, por miedo u odio, siempre atentos, siempre vigilantes. Lo más extraño, parece ser, es que lleva enrollado en su brazo un tramo de casi tres metros de la mejor soga que pueda conseguirse de este lado de las montañas. Por ese detalle se dice que es quien se ha dicho antes.
Como nadie intento nunca hablar con él, los montañeses, acostumbrados a la soledad y el silencio son parcos de palabras, hoscos de gestos, escasos de demostraciones, no se inmiscuyen en asuntos ajenos. De ser sólo por ellos, el mundo continuaría hasta hoy regido por el canto de las aves y no por el grito del hombre.
Se ignora quién sea, por qué continúa escondido en las montañas y para qué quiere esa soga. Aunque, a decir verdad, hay quienes se lo imaginan.
Por eso, las noches de luna llena, cuando se oye aullar a esos lobos que nadie ve, cuando el miedo es tan cercano como la propia sombra, las ventanas se cierran con esmero, las puertas se trancan con pesadas maderas y rifles y puñales quedan preparados al alcance de las manos de quienes no pueden dormir sabiendo que de este lado de las montañas los lobos no son, siquiera, parte de los cuentos para niños.

7 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

¡A mí sí que me dio miedo!

Beso.

klee dijo...

Quién sabe quizá con el tiempo el muchacho sea motivo de interes cientifico y filosofico, y gentes cultas vayan a estudiar tan peculiar modo de vida.
Gracias por tu visita al blog.. siempre es una alegria.
un saludo¡¡

Esilleviana dijo...

siento el retraso.

Noche de brujas pero en versión española :))

me gusta leerte; escribes muy bien.

un abrazo

Martha Barnes dijo...

Hermoso tema para ilustrar. Saludos

Malena dijo...

Escalofriante.

Alejo Z. dijo...

No faltará quienes traten de hacer una película y destruyan al montañés, el pueblo y toda la historia...
Un abrazo,

Alejo

José A. García dijo...

Gracias a tod@s por sus comentarios.

Con lectores atentos como ustedes dan muchas ganas de continuar escribiendo.

Saludos

J.