Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
...
Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Vigía

Sobre el promontorio natural, el punto más alto de la región, se apostaban los centinelas de la expedición. Enfundados en sus gruesos trajes plateados y cargando más de cincuenta kilogramos de equipos cada uno, entre tanques de oxígenos y alimentos deshidratados, agua y armas. Para vigilar la extensa tierra desolada, quemada y barrida por los vientos.
—Aún no comprendo por qué estamos aquí —dijo uno de ellos.
—Somos centinelas —respondió el otro—. Para proteger el campamento. Nuestro campamento.
—No me refiero a aquí arriba —dijo con fastidio el primero que hablara—, sino aquí, en éste planeta.
—Buscamos sobrevivientes.
—Eso dijo el Capitán. Lo sé. Pero sigo sin entenderlo. Ni creerlo. Nosotros provocamos esto —dijo señalando la tierra arrasada y vacía de más allá—. ¿Por qué ahora brindamos ayuda como cuerpos de paz?
—Sabes —dijo el otro, respondiendo mecánicamente, como si aquella no fuera la primera vez que sufría aquella conversación—, que la ley no nos permite experimentar con ningún ser vivo de nuestro mundo.
—También lo sé. Pero podríamos vigilar desde la órbita, sin necesidad de exponernos a las radiaciones, a la posibilidad de encontrarnos con alguna criatura mutante, o podríamos ir al otro hemisferio de ésta bola de barro, a cazar esclavas.
—El comercio sexual con las hembras de éste mundo está prohibido, deberías…
—Saberlo, si, si, lo sé. Pero los esclavos dan mayores réditos que vigilar éste páramo vacío y muerto.
—Pero la gloria se encuentra aquí —dijo el otro, con un brillo nuevo en los ojos—, en la frontera del conocimiento.
—A veces suenas como un maldito folleto de reclutamiento… ¡Se movió algo allí, en esas sombras!
—Sólo un desplazamiento de rocas. No te alarmes.
—Si, por supuesto. Lo único vivo en este lamentable sitio son las rocas…

14 comentarios:

Joe dijo...

El tipo sufre de alguna amnesia temporal?

jlg

Caro Pé dijo...

very interesting, muy interesante relato José...Me imaginé todo, todo, el escenario me gustó mucho, sip.

José A. García dijo...

No Joe, no sufre de amnesia, es militar. Y, como sabemos, no se caracterizan por pensar.

Caro: Gracias.

Saludos

J.

Geraldine, dijo...

siempre tienes espacios desolados...si, siempre en la puerta de descubrir algo inquietante...se me hace que allí corre un viento caliente que quema la cara...

José A. García dijo...

El mundo es un espacio desolado, lleno de gente y ciudades, si, pero la desolación corre por adentro, también, no sólo en lo exterior.

Saludos

J.

NoeliaA dijo...

Si le hicimos y hacemos tantas cosas al mundo en el que vivimos, qué no le haríamos al mundo en el que no vivimos.
Lástima que me los imaginé plantando una banderita con estrellitas. Digo lástima porque si bien los humanos somos una plaga en creciente expansión, hay grupos de humanos que son su mayor exponente.
Saludos

El Titán dijo...

era la Tierra o el planeta X? me encanta su sy-fy...

Antonio dijo...

¿Premonitoria desolación?

Luna dijo...

Muchas veces me pregunto si no seremos un experimento.


Besos

Mechi.- dijo...

Me hizo acordar de "El Principito", que lo lei hace poco

serafin p g dijo...

al soldado que dijo "Pero la gloria se encuentra aquí, en la frontera del conocimiento." no le veo mucho futuro en la fuerza.
saludos

Alejo dijo...

Me parece el retrato del imaginario colectivo que muchas veces cargan quienes se apostan a "vigilar" la bola de barro...corrijo: esta bola de barro.

Saludos,

Alejo

Juan Carlos Eberhardt dijo...

el que este libre que tire la primera roca!!

José A. García dijo...

NoeliaA: El problema es que muchas personas realmente creen que el hombre es la cima de la creación.

Titán: era un planeta y había hombres. Suficientes para que haya un desastre.

Antonio: ¿Y por qué no? Todo es posible.

Luna: A mi ya no me quedan dudas de ello.

Mechi: ¿En serio? No había pensado relacionarlo con esa obra…

Serafin: Es posible, pero si ya está ahí, ¿qué otra cosa puede hacer?

Alejo: Todos, de un modo u otro, vigilamos a los demás, aunque no queramos reconocerlos.

Juan Carlos Eberhardt: ¿Quedará alguien con esas características?

Saludos a tod@s

J.