Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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lunes, 5 de julio de 2010

Debemos continuar. Por alguna razón, debemos continuar

El viejo caminaba arrastrando los pies en la arena, haciendo su avanzar cada vez más lento, con una mano sobre el hombro de si nieto como única ayuda.
El niño miraba hacia el frente, y sólo arena encontraba. Hacia atrás, el mismo espectáculo. Arenas y zarzas ardiendo bajo el sol.
—¿El pozo está cerca, abuelo? —preguntó el niño. El recuerdo de la última sombra que encontraran se confundía con el delirio de la fiebre solar.
—Un poco más adelante —decía el viejo—, un poco más y verás. Un gran pozo, agua fresca y dulce, Inmenso.
—Si, si. Pero sólo arena veo.
—Y pensar que ésta región alimentó al mundo conocido…
—Si, abuelo, lo sé. Cuando eras niño esto se llamaba la pampa húmeda, era verde y estaba llena de árboles. Pero ahora solamente tú lo recuerdas, abuelo. Deja ya eso y concéntrate en encontrar el pozo.
El viejo caminó en silencio, casi empujado por el impaciente y sediento niño.
—Se hace de noche otra vez —dijo el viejo, cansado del inútil avanzar.
—Tonterías, abuelo. Es pleno mediodía —respondió el niño, ya no sentía la pesada mano muerta sobre su cuello, ya no sentía nada. Igualmente, continuó.

El viejo quedo allí, en medio de la arena eterna, entre recuerdos de un pasado esplendoroso e inexistente. El niño caminaba en la misma dirección, deseando un pozo encontrar, y poco más.
Pasaron los días, el camino interminable carecía de final.
Fue la suerte, la providencia, o alguna otra cosa, lo que logró reunir al desfalleciente niño y el pozo cuando tropezó con algo en su andar y rodó por una larga pendiente.
Cansado y derrotado por la sed, no pudo detenerse, ni aún cuando vio pasar bajo su cuerpo una hilera de ladrillos y se encontró cayendo por un cilindro de roca que se oscurecía poco a poco, mientras el niño caía, desmayado hacía el húmedo fondo del vetusto aljibe.

13 comentarios:

Joe dijo...

Cuando se es joven el corazón puede latir con esperanza, cuando ya uno es viejo y sin ningún tipo de futuro, lo mejor es aceptar que se ha cerrado el circulo.

Geraldine dijo...

tiene mucho de ironía....buscamos cosas que creeemos pueden salvarnos y terminan dandonos el último empujón....

serafin p g dijo...

gran relato sobre lo que podrá ser de esta tierra ... o ya es?

saludos

fea dijo...

lindo relato.
... que desesperación no ver a donde vamos.

El Mitófago dijo...

Al Baron Samedi se lo encuentra en las encrucijadas, donde las almas de los seres humanos muertos pasan en su camino a Guinea. Es un loa sexual, con frecuencia representado por símbolos fálicos y se destaca por la ruptura, la obscenidad, el libertinaje, y una particular predilección por el tabaco y el ron. Por otra parte, es el loa del sexo y la resurrección y es en relación a esto último que a menudo se recurre a él para la curación de aquellos a punto de morir o en vísperas, ya que sólo es el Barón quien puede aceptar a un individuo en el reino de los muertos. Es considerado un juez sabio, y un poderoso mago. Se le ofrendan puros y ron con el incienso.

salvadorsanz dijo...

como va? el evento no lo organiza la duendes, ellos estan armando algo para mas adelante del año que tambien se viene con todo,diego vallejos es el organizador de este evento.
saludos!!

·Geo·ligne· dijo...

habrá que seguir...
continuar.
o volver a empezar.

(de la forma que se pueda, al menos)

Luna dijo...

No hace más que confirmar cuanto de azar hay en nuestras vidas.

Besos

José 'Azucarero' García dijo...

Joe: La edad nos cambia. No hay más qué decir.

Geraldine: La Ironía es mi alimento, aunque a veces me indigesta.

Serafín: No tengo la bola de cristal, pero todo se perfila a ello. Lamentablemente…

Fea: Gracias. La desesperación es la moneda de cambio del futuro.

Mitófago: Gracias.

Salvador Sanz: Gracias por la data.

Georgeline: Lo que más fácil, no más sencillo, no, tampoco. Lo que quede más cerca (la ley del mínimo esfuerzo, viste)

Luna: La vida es un gran azar. Es más, sigo creyendo que el azar es el culpable de la vida.

Saludos a tod@s

J.

Barbie Murano dijo...

Epa! cuanta tristeza, Dragón! Muy bueno, muy lindo volver a pasar por aquí. Salut.

Sunisse dijo...

:) Beautifull story, indeed.

The reason why we never stop from our race with and thrwo life, is inside of each one of us...each age with its intensity, with its fears, with its purposes....

Cheers!

Thor_Maltes dijo...

No rendirse jamas, no importa lo que pase, uno debe seguir peleando, lo aprendí de Rocky Balboa

NoeliaA dijo...

Ojalá no sea un cuento predictivo, como lo fueron muchas narraciones.
Los aljibes tienen algo mágico, ¿o será que en el campo de mi tía hace diez años atrás todavía lo usaban y me trae cierta nostalgia su recuerdo?