Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero principalmente a mí mismo.
...
Actualiza sábados o domingo, porque si esperara a tener algo para decir quedaría abandonado...

jueves, 13 de mayo de 2010

Fumador

Vivía vanagloriándose frente a nosotros de ser el único fumador de opio de toda la comarca, a millas a la redonda no había otro como él, decía. De todo el país, llegaría a insinuar en sus noches de locuras.
Lo aceptamos entre porque éramos el único grupo de su misma edad. Pocos nacimientos mermaban al pueblo generación tras generación. Pocas mujeres, mucho adulterio y ningún crimen pasional allí donde nos conocíamos entre todos.
Del mismo modo que conocíamos las historias del fumador, que se repetía constantemente contando sus sueños febriles, sus desvelos nocturnos y los efectos alucinógenos de su mantra favorito.
Por alguna razón, durante años, no nos preguntamos de dónde obtenía su droga. Nunca viajaba fuera del pueblo, nadie venía a visitarlo y, con el tiempo, cualquier reserva debería de acabarse.
Comenzamos a dudar. Uno a uno, iluminando los detalles, atendiendo a los nombres que mencionaba en sus relatos y, buscándolos en la red, fuimos haciéndonos una idea de lo que hacía en su tiempo libre, en su ‘tiempo personal’ en que supuestamente pasaba horas drogándose.
Nos propusimos atacar su casa, su refugio, cuando nos cansamos de sus fábulas.
En un asalto sorpresivo, irrumpimos en el interior de una habitación repleta de libros y humo del incienso de baja categoría que vendían en la santería.
Descubrimos que sus sueños narcotizados eran novelas narradas en primera persona, que siempre tenía los ojos rojos por leer con poca luz y que nunca, en toda su vida, había estado siquiera cerca de una adormidera. Pero le gustaba mentir más que nada en el mundo.
Hace días que se fue, por el camino del este, hacia otras comarcas, donde, de seguro, repetirá su actuación. La verdad, no me importa, y hasta creo que es lo mejor.
Sus historias nunca me gustaron.

14 comentarios:

Joe dijo...

Mentía para no ser nerd, o se lo guardaba para él?, era un Borges al final el tipo.

jlg

Un saxofonista en mi salón azul dijo...

Me gustó. Y pienso que si sus mentiras no dolían a nadie tampoco no sería mala gente, no? tal vez pesado, pero mala gente? Un beso.
LADY JONES

Mechi.- dijo...

A mi me hubiera interesado aun mas cuando descubri los libros y que era un mentiroso...

Dulce Daniela dijo...

Leía a Castaneda?

El Mitófago dijo...

Podés estar hablando de mí (o mejor dicho, de mi pasado).. pero no me importa, escribir es siempre una mentira, lo mismo que el autor.

fuckyourself.

Hombre de Neanderthal dijo...

A mí me gustaría pasar todo el día leyendo y mentirle a todos... pero no soy tan fuerte.

Estupido dijo...

Había mas opio en esos libros que en toda Birmania.

oenlao dijo...

te mande varios mails

oenlao dijo...

lo importante es cuan atractivas eran esas historias.

José 'Dragon de Azucar' A. García dijo...

Joe: Era un mentiroso y Borges no mentía, creaba. O eso dicen.

Un saxofonista en mi salón azul: Nadie dijo que fuera mala gente. Pero hay personas que no aceptan el hecho de que otros pueden pensar distinto.

Mechi: A mi también. Más que nada para saber qué había leído.

Dulce Daniela: Leía, y eso ya es suficiente para volverlo una persona peligrosa para muchos.

El mitófago: Pero vos nunca dijiste que fumaras, decías que todo te salía naturalmente...

Hombre de Neanderthal: Es un buen ejercicio, aunque cansador.

Estúpido: Parece que sí, y él lo disfrutaba.

Oenlao: Y si sabía reproducirlas bien. Nunca me llegó tu mail.

Saludos a tod@s

J.

NoeliaA dijo...

Me retrotrae a ese material bibliográfico que leí acerca de Cervantes y de la intención que podría haber plasmado en el Quijote, suponiendo que haya tenido una intención explícita. Vale aclarar, por los tiempos en que Cervantes escribía el Quijote estaba absolutamente prohibido escribir algo "que no fuera verdad", la imaginación estaba fuertemente censurada, y es algo de eso lo que entreveo en tu cuento, muy bien escrito: el derecho a inventarse una realidad distinta e incluso, el derecho a dejarse persuadir por realidades ajenas.
Muy bien expresado, me he dado cuenta que entre más libros actuales leo, menos vuelo imaginativo en ellos encuentros, talvez se trate sólo de mi percepción... Es que a veces hay que recurrir de emergencia a Cortázar o a Kafka, jaja, a ir a pedirles que reintegren un poco de "vuelo"
En fin.

Anónimo dijo...

entre nos, el día que algo me salga naturalmente (salvo reacciones dementes) te aviso.

HUGO CATALAN dijo...

HOLA SOLO LEI DOS, EL DEL TIPO QUE SE BUSCA A SI MISMO Y EL DEL FUMADOR.
ME PARECIERON EXCELENTES.
VOY A VOLVER.

SALUDOS
HUGO CATALAN

José 'Azucarero' García dijo...

NoeliA: No sabía eso de Cervantes, gracias por el dato. Y gracias, también, por la interpretación.

Anónimo: OK. Espero.

Hugo Catalán: Gracias, pasá cuando quieras, estamos siempre abiertos (cuac)

Saludos a tod@s