Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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sábado, 12 de septiembre de 2009

Fiebre (el título lo dice todo)

Caminaba sobre alambres de púas por un paisaje sobre el que se proyectaban mis recuerdos vergonzosos (esos que no quisiera volver a ver nunca pero que, sin embargo, están siempre flor de piel). No podía cerrar los ojos, pinzas doradas mantenían mis párpados abiertos mientras la lluvia humedecía mis pupilas sin llegar a tocarlas, porque el ardor que despedían mis ojos las evaporaban.
Mis ojos o la misma fiebre que me abrazaba en la vigilia.

11 comentarios:

Manco Cretino dijo...

¡¡¡Aaahh, estabas en una reunión familiar!!! ¿O en un reencuentro de promoción?
Supone... Manco Cretino

Joe dijo...

Es a la diestra del recuerdo donde nos sentamos siempre, la vigilia (como la que tengo yo hoy) también sera un recuerdo.

No mutees por la izquierda, ya llegaran tus muestra el tema es que este pibe tiene el contacto para entrar a Billiken!

Antonio dijo...

Los recuerdos vergonzosos son espinas del pasado que en los sueños nos atacan. Habrá que eliminarlos para dormir bien, a lo mejor no son tan vergonzosos, sino que los vemos así ahora…
Un saludo afectuoso

Juan Carlos Eberhardt dijo...

no te automediques y no escribas nada que despues lamentes
un abrazo(sera contagioso?)

Dafnet dijo...

vaya que me ha encantado lo que has escrito :)
saludos

jota pe dijo...

-- master Dragon, su enfermedad es una de tantas que aquejan de melancolia y tristeza a nuestras modernas sociedades asoleadas por el astro rey (don dinero) y asoladas por el amor, la unica medicina: continue dormido

tisbe dijo...

A veces (la mayoría)la fiebre provoca ese efecto,el delirio y a veces (la mayoría)el delirio nos acosa con esos recuerdos vergonzosos que no queremos volver a ver pero que vuelven en cuanto no tenemos pleno poder sobre qué recordar y qué postergar o intentar sepultar bajo el olvido.
Cuando pinzas nos sujetan los ojos para que no podamos evitar cerrarlos,para que la piedad de no ver sea imposible,arden,arden,
queman,resqueman...

Hay vigilias febriles que son así y estamos entonces tan despiertos...

Un fuerte abrazo

malthus dijo...

Te tengo que jugar una competencia de recuerdos vergonzosos a ver quién se larga a llorar primero..

Dragon de Azucar dijo...

Manco Cretino: Soñaba con algo similar, si.

Joe: ¿Y quién sería dios padre?

Antonio: O sentimos vergüenza al crearlos. Eliminándolos dormiremos mejor, si, pero ¿no se perdería un poco de nosotros con ellos?

Juan Carlos Eberhardt: Tarde llega tu recomendación, ya he escrito muchas patéticas confesiones.

Dafnet: Gracias.

Jota Pe: Es una opción, pero siempre está la duda de saber qué sucede con el universo mientras roncamos, ¿no?

Tisbe: Hay que sobrevivirlas. Lo que no nos mata nos hace más fuerte. o eso dicen.

Malthus: Hay mucha tela para cortar en ese tema. Te lo aseguro. Así que podríamos pasar días llorando y recordando vergüenzas (todas propias, claro)

Saludos

Patto dijo...

a veces pasa,
nos chocamos con el infierno que nuestra mente prepara con mucha dedicación para nosotros.
Paño frío, señor, paño frío.

Súa Agapé dijo...

Regularmente me pasa cuando algo me desespera...