Diario de un escritor que quería escribir pero nunca encontraba el tiempo...

Desde el 2008 molestando a todo el mundo pero, principalmente, a mí mismo.
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martes, 2 de junio de 2009

La caída

Se creía importante por ser dueño del único rascacielos de la ciudad. Como si ésta propiedad lo hiciera mejor hombre, poderoso o, simplemente, notable. Cuando la realidad era muy otra.
Ese creerse alguien lo llevaba a maltratar a los empleados de todo el edifico como si ellos también fueran pertenencias suyas y no personas.
Hacía sentir minúscula a la gente con sus palabras, los insultaba y denigraba uno a uno. Nadie trabajaba más de un par de meses en el lugar. Nadie lo soportaba.
Y el números de personas que odiaban al dueño de la casa de hormigón y acero, crecía día a día. Pero no le importaba, eso, decía, lo haría ver más importante.
Toda la ciudad comenzó a odiarlo, cansada de sus caprichos y juegos infantiles, todos. Ni uno sólo quedaba fuera del círculo de odio que enceraba al edificio.
Pero no fue la gente, en plural, la que se desquitó con él. No. Fue un simple empleado idealista que sabía de explosivos y detonantes, quien, unos días después de ser despedido y antes de hacer saltar hasta los cielos los cimientos mismos de la construcción, quien escribió en una de las paredes:

Todo poder es relativo

17 comentarios:

Sil dijo...

Y seguramente, eligió un 11 de setiembre para hacerlo.
Todo es relativo, menos tu talento.
BESOS exploivos (de azúcar).

Juan Carlos Eberhardt dijo...

yo que vos empiezo a descartar ese documento tan poderoso que tenes
un abrazo

Sil dijo...

Léase correctamente:
explosivos Vale.

Pazchi dijo...

Sí, bañaderas con jabón, Tyler!


excelente.

saludos

Paz

malthus dijo...

La actitud.. del dragón (?).

alfredo casero dixit.

Hombre de Neanderthal dijo...

Jaja, qué bien cae ese empleado desempleado.

El Titán dijo...

por supuesto, todo poder es relativo...

bravo, dragón, bravo...

Maktub dijo...

El poder sirve únicamente para que algunos no se sientan solos.

Antonio dijo...

El error está en pensar que tu poder radica en lo que tienes, sea un rascacielos o cualquier otra cosa impactante, puesto que tu poder radica en lo que eres. El tener puede cambiar y con ello se va el poder, pero el SER, aunque pueda midificarse, casi siempre es un proceso sotenido de enriquecimeinto personal, intrínseco e independiente...

Geraldine dijo...

éste sí que canalizó el odio...llamalo catársis o como quieras...

Mechi.- dijo...

Mas vale caer en gracia que ser gracioso...

Lucas L. Aime dijo...

"Ni uno sólo quedaba fuera del círculo de odio que encerraba al edificio."


Genial...

Un abrazo!

Barbie Murano dijo...

Es verdad. Todo poder es relativo. No se quién fue el que dijo que la polvora y las armas de fuego democratizaron el poder por poner la muerte del prójimo casi al alcance de cualquiera.
Es verdad, Dragón.

pd:gracias por pasar por mi otro blog! nadie lo descubrió y no quise publicitarlo porque no daba. No creo que mis sueños sean mejores que los de nadie!! Los sueños son viajes, todos son locos, todos son profundos y bellos. Es la democratización del misterio.Un abrazo, amigo.

diego dijo...

Todo poder es relativo, eso es muy cierto.

que estes muy bien.

mikkonoss dijo...

Todo poder es relativo... bueno, todo es relativo... ¡Un salvavidas que flote en el mar universal! ...me estoy hundiendo en el nihilismo cognitivo.
Lo lamentable, e incoherente, tal vez sea que el empleado que se reapropia del relativo poder, las más de las veces, tambien se olvida de sacar a la otra gente sin relativo poder, del edificio...

Juan Manuel dijo...

Claro y real... Pero el terrorismo individual no sive tampoco, habrá otros dueños y otros empleados con odio... Lo loco sería, que todos los que "odian" se organicen para tomar ese poder relativo, hasta que algún dueño rencoroso aprenda de azufres... Y el círculo nunca será triángulo...

Saludos para organizar al odio.
Juan Manuel.

Dragon de Azucar dijo...

Sil: El 11-S es una mentira, un atentado falso, inventado para conmover al mundo. Mi talento también es relativo, por lo menos 'la crítica' lo asegura así.

Juan Carlos: Si, mi propia persona puede traicionarme

Sil: Se entiende. Gracias

Pazchi: Es la idea, pero sin Brad Pitt

Malthus: La actitud de querer ser sin opresión

Neanderthal: Todos somos, o queremos ser, un poco como él

Titán: Desde 1905, todo es relativo

Maktub: Y para que la mayoría lo desee. Gracias por pasar

Antonio: Muchas veces el ser y el tener se confunde, el mundo consumista así lo quiere, y los simples mortales sólo podemos optar dentro del esquema, nunca salirnos de él

Geraldine: Reciprocidad.

Mechi: O te ponen una bomba.

Lucas Aime: Gracias

Barbie: Tampoco sé quién lo dijo, pero tenía razón, sólo que ahora las armas están acaparadas por unos pocos...

Diego: Doble Gracias

Mikkonoss: No sé si habrá desalojado el edificio o no, sí sé que de este modo satisfizo su narcisismo

Juan Manuel: De la organización también surgen dueños y poderosos, en el individualismo estamos solos y nos protegemos a nosotros mismo. Hay que saber ver qué bien puede hacer la organización (los servicios fundamentales, por ejemplo), y sus males (el clientelismo); y también ver los límites del individualismo, porque nada es perfecto

Saludos